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Visitando TADEH

Esta tarde, lluviosa tarde, algunas personas voluntarias de Ingeniería Sin Fronteras País Vasco – Euskal Herriko Magarik Gabeko Ingeniaritza (ISF-MGI) hemos estado de visita en el taller y centro de demostración de TADEH (representación en Euskadi de EMAS -Escuela Móvil de Agua y Saneamiento).
Nos han acompañado algunos profesores de la UPV/EHU y alumnas y alumnos interesados en realizar su Trabajo Fin de Grado o su Tesina Fin de Master en colaboración con ISF-MGI y TADEH.
La visita ha comenzado en el pequeño taller, lleno de sencillas herramientas, en el que Jaime y Rubén ensayan y ponen en práctica las diferentes técnicas que luego llevan a los talleres de formación que han impartido tanto aquí en Euskadi como en Bolivia, Camerún, Sierra Leona y otros países en los que han trabajado.

Clavos, ferrallas, tubos de PVC, canicas, bolsas de plástico y botellas de vidrio recicladas,… son algunos de los materiales que, mediante sencillas técnicas, se convierten en bombas de agua, en colectores solares o en brocas de perforación de pozos. Son técnicas aprendidas de EMAS, transmitidas en los últimos 20 años a más de 500 personas y que han permitido la instalación de 60.000 pozos, 6.000 cisternas para la recogida de agua de lluvia y más de 100.000 bombas.
Del taller hemos pasado al patio de las antiguas escuelas de Lutxana, en el que TADEH está preparando el centro de demostración de estas tecnologías. La intención es acercar estas técnicas a las ONGD del entorno para que puedan estudiarlas, valorarlas y probarlas antes de proceder a su uso en los proyectos que estén llevando a cabo.

Estos dispositivos, técnicas y métodos, no por ser sostenibles y relativamente sencillos, están exentos de un fundamento teórico y del necesario conocimiento de ciertas metodologías. Esta es la base de la colaboración con ISF-MGI: difundir estas técnicas y emplear el conocimiento que se genera en los Trabajos Fin de Grado y en las Tesinas Fin de Master de diversas titulaciones técnicas para validar científicamente las mismas y para intentar, si es posible posible, mejorarlas.

 

A modo de ejemplo, dos estudiantes de la Escuela de Ingeniería de Bilbao junto con dos profesores de la misma escuela están llevando a cabo dos proyectos para analizar las características de una turbina de agua que EMAS ha instalado ya en varios proyectos de centrales mini hidráulicas para electrificación rural.
Como el tiempo no acompañaba mucho, la visita no fue muy larga, pero esperamos que sea sólo la primera y que en breve podamos tener en el centro de demostración de TADH nuevos artilugios apropiados, sostenibles y necesarios para mejorar el acceso al agua y el saneamiento de miles de personas.


+Más información:

Artículo escrito por Joseba Sainz de Murieta, voluntario de ISF-MGI  y profesor de la UPV/EHU.

Escuela Móvil de Agua y Saneamiento Básico

EMAS es en castellano el acrónimo de Escuela Móvil de Agua y Saneamiento Básico. Pero no es sólo eso. EMAS es también el conjunto de técnicas y conceptos relativos al agua y el saneamiento que incluye recogida de agua de lluvia, calentadores solares, aeromotores, tratamiento de agua, y una gran variedad de bombas de agua, así como sistemas de perforación manual. Su miembro fundador y director académico es Wolfgang Eloy Buchner, y cuenta con el apoyo de un grupo de voluntarios en Munich, Alemania. EMAS es una organización No Gubernamental de Desarrollo con sede en Bolivia que no financia proyectos pero apoya como socio a iniciativas locales en la capacitación práctica y teórica bajo la modalidad de “aprender- haciendo” y también realiza a pedido consultorías en América Latina, África y Asia. Para conocer mejor EMAS puede consultarse su página web y su repositorio de vídeos en internet.

En este post entrevistamos a Jaime Aguirre, joven ingeniero que participó en un taller de formación con EMAS en Bolivia en 2014, y que a su vuelta, se acercó a ISF-MGI y a la Universidad para darnos a conocer la organización y su trabajo.

Jaime Aguirre (Alfaro, La Rioja, 1982) estudió ingeniería industrial en la Universidad de Zaragoza y una vez terminada la carrera, durante el 2013, estuvo trabajando para una empresa aragonesa en un proyecto para la potabilización de agua en  varias  comunas de Angola. Esta experiencia, que afrontó lleno de ganas y expectativas, le produjo una gran desilusión, principalmente por la escasa sostenibilidad de la empresa y los sistemas utilizados (piezas de repuesto difíciles de conseguir, tecnología demasiado complicada para el personal a cargo de mantenimiento, falta de formación a éste, etc.). Después de unos meses en Angola volvió a Bilbao, dejó la empresa en la que trabajaba y se puso a buscar formación en tecnologías apropiadas. Así es como, a través de la web, conoció a EMAS.

¿Cómo llegaste a EMAS? ¿Cómo fue el primer contacto?

Les escribí para ver si podían admitirme en un taller que iban a realizar durante el mes de mayo del 2014 en su centro de formación en Bolivia. Este taller está orientado principalmente a gente local, que busca obtener un experiencia y cualificación profesional y a priori yo no cumplía el perfil, pero después de un intercambio de correos y cierto conocimiento mutuo me admitieron. Eso sí, con la condición de que yo no dijese que era ingeniero al resto de compañeros. En Bolivia existe un gran problema de clasismo, y además, Wolfgang había tenido ya problemas con otros universitarios en ocasiones anteriores, porque creían saberlo todo…

¿Qué labores desarrollaste durante la estancia en el centro de formación de EMAS?

Participé en un taller muy práctico, que incluye trabajo duro, a desarrollar al intemperie, durante muchas horas al día; más de 300 horas durante un mes. A través del taller aprendí de forma teórica y práctica las diferentes tecnologías EMAS así como conceptos relacionados con el agua. El planning de trabajo era el siguiente: las mañanas de 6 a 8, las dedicábamos a aprender conceptos teóricos, y estudiar los diferentes elementos que construiríamos durante la parte práctica. Por otro lado, también discutíamos sobre lo que íbamos aprendiendo, cosas positivas y negativas de cada ingenio, sectores a los que afectas con la tecnología (social, económico, político….)

En  la parte práctica, comenzamos primero con pequeñas construcciones (como un cantarito de ferrocemento de 50 litros) o mantenimiento de una aerobomba, para ir familiarizándonos con los materiales y herramientas a utilizar. Posteriormente nos pusimos a crear durante varios días las diferentes partes de nuestras bombas (cada uno hizo una o varias), a la vez que comenzamos a realizar dos perforaciones manuales en la zona de más de 40 metros de profundidad.  Asimismo, en una población cercana con mucha roca, difícil para la perforación manual, construirnos una cisterna subterránea con muy poco cemento y de 5000 litros para la el almacenaje de la recogida de agua de lluvia. Cabe destacar que en el lugar donde construimos la cisterna había tres grifos y ninguno de ellos traía agua, así como 2 sistemas comunales obsoletos construidos en los diferentes mandatos de gobiernos anteriores (se estropeó la bomba de gran coste y ya no había dinero para una nueva…). También realizamos sistemas de calefacción solar, letrinas, duchas y aprendimos a fabricar un golpe de ariete como sistema de elevación de agua así como otras técnicas relacionadas con el regadío.

Construcción de aerobomba en EMAS Bolivia durante la estancia de Jaime

Finalmente después de cenar, hacíamos turnos para aprender/mejorar a soldar con electrodo. Los domingos eran un poco más relajados, 4 ó 5 horas de clase y luego tiempo libre, para rehacer las cosas que hacíamos mal, dar una vuelta por la orilla del lago Titicaca o regar los árboles plantados en la colina que durante los últimos años habían contribuido a retener el agua para que filtrase y aumentase la capacidad de agua de cada pozo.

¿Qué es lo que más destacarías de la labor de EMAS?

Respecto al taller, que es algo muy práctico bajo la modalidad de aprender haciendo. Y por otro lado que te enseñar a pensar, a cuestionarte lo que haces y creer en ello. Todo bajo una gran base teórica y experimental de más de 30 años en más de 3 continentes.

¿Supuso un gran aprendizaje tu estancia?

Es un taller que me ha enriquecido muchísimo, tanto en el aspecto técnico como en el social. Aspecto técnico que en el caso de EMAS depende de lo social. En lo social aprendí mucho con Eloy y con mis compañeros, tener la posibilidad de convivir durante 1 mes, estando 24 horas al día con ellos, dio para mucha convivencia y muchas conversaciones. Después de todo ello tengo claro que hay que adaptar la tecnología a la sociedad y no al revés.
¿El enfoque que se le da allá al trabajo en qué medida es diferente al de tus estudios previos de ingeniería?

El enfoque que tiene EMAS es que sea sostenible en todos los aspectos posibles, eso quiere decir barato, fácil de construir por casi cualquier persona (no se necesita grandes habilidades, ni conocimientos teóricos), utilización de materiales fácil de conseguir, a poder ser reutilizar viejos, y finalmente que requiera muy poco mantenimiento. La prueba es por ejemplo las bombas de coste 20 euros (aprox y 12 m de profundidad) y que llevan más de 30 años funcionando con apenas mantenimiento. Los estudios de ingeniería, podrían ayudar a desarrollar tecnologías como las descritas anteriormente, pero la mayoría de empresas del mundo occidental no tienen el mismo enfoque que EMAS
¿Crees que este enfoque de la ingeniería es aplicable también en nuestro entorno más cercano?

Creo que  hay varios aspectos y tecnologías de EMAS que se podrían aplicar o adaptar a nuestro entorno. Las tecnologías como las de micro-riego, almacenamiento de agua mediante cisterna o tanques de ferrocemento, fosas sépticas, calefones, etc. serían más fácilmente aplicable a pueblos, caseríos, pequeños núcleos o vecindarios aislados, etc. Estoy seguro que si revisáramos y discutiéramos todas las tecnologías EMAS, encontraríamos maneras de aplicarlas en nuestros pueblos, adaptándolas o modificándolas, o incluso creando nuevos ingenios.

Finalmente y para concluir, me gustaría destacar esto que me escribió Wolfgang en un correo que me mandó hace unas semanas:

“Yo creo que lo más importante en este momento es sensibilizar e informar grupos de apoyo pero también instituciones como Ingeniería Sin Fronteras sobre las ventajas del auto-construcción a base de la auto-construcción guiada con capacitación del usuario como también la formación de prestadores de estos servicios a nivel local porque en  los países empobrecidos los modelos comunales (excepto de sistemas por gravedad) han fracasado rotundamente”

Entrevista realizada por Unai Villena