Visita a la universidad

El pasado 25 de julio fuimos a visitar la Universidad de El Salvador (UES). Me fascinaron las zonas verdes del campus, los espacios que tienen las estudiantes para organizarse. Las reivindicaciones y memoria de las paredes… En camino a la Facultad de Eléctrica nos encontramos con un homenaje a las alumnas que en el año 70 el gobierno salvadoreño asesinó: baile, discurso crítico, memoria, un movimiento de estudiantes estructurado… Después, nos reunimos con Zetino, el director de Energías renovables de la Facultad de Eléctrica, en un laboratorio.  En el laboratorio había dos placas fotovoltaicas de diferente tecnología, inversores y microinversores. En los inversores pudimos ver la potencia creada por las placas que están en el tejado de la facultad; una de las placas era de base giratoria con el sol y las demás fijas. Es por eso que la rotativa daba mayor potencia. La diseñaron alumnas de la universidad, y el motor se alimentaba con la misma energía que crea la placa para hacerla rotar. En cuanto a los inversores, nos comentó que se suele poner uno por cada serie de paneles, pero en caso de los microinversores era uno por cada panel. Para terminar, examinamos las placas que estaban en el laboratorio y aprendimos físicamente a hacer conexiones. Una de las placas era de silicio policristalino y la otra era un hibrido de varios materiales.

Para terminar la visita, le hablamos del sistema de bombeo de agua aislado que estamos diseñando para Buena Vista, ya que ellas también quieren poner la universidad al servicio de las comunidades en un futuro cercano.

Una mirada feminista a la accesibilidad al agua en contextos rurales de El Salvador

Compartimos el siguiente artículo de nuestra compañera Eva Pérez-Pons

Mujeres y agua son dos conceptos que van de la mano; hoy en día todavía son las mujeres quienes se ocupan principalmente del trabajo reproductivo a nivel mundial. Sin embargo, la accesibilidad que tenemos para obtener el agua no es la misma si reparamos al Norte y al Sur Globales. De la misma manera, dicha accesibilidad no es la misma en las zonas rurales o en las urbanas.

Este verano, hemos tenido la oportunidad de asistir a varias charlas y talleres sobre agua y la brecha de género, en las cuales además de reflexionar sobre la situación de las mujeres de las zonas rurales en El Salvador, hemos tenido la oportunidad de (re)pensar estrategias para hacer frente a esas situaciones. Uno de esos talleres lo ofreció la economista feminista Julia Evelyn en la comunidad salvadoreña de Santa Marta. En esa charla, para hacer un análisis del contexto social, nos centramos en la parte de abajo (la que no se ve) del iceberg: en el trabajo de los cuidados. Ya que, sin examinar eso, cualquier análisis queda incompleto. Los trabajos de cuidado están presentes en todas las etapas vitales (desde que nacemos hasta que morimos). La economía feminista reivindica vivir todas esas etapas de una manera digna. Esto es, que las necesidades fisiológicas (respirar, alimentarse de una manera apropiada, beber agua de calidad, tener una sexualidad segura…) y las de seguridad (un hábitat seguro, afectividad, socialización y educación, confianza…) estén aseguradas.

Como hemos mencionado anteriormente, las necesidades fisiológicas y de seguridad necesitan del trabajo de los cuidados. Cuidados como el autocuidado, el cuidado a personas dependientes y cuidado colectivo. Sin olvidar el cuidado a quien cuida. Para que esos cuidados se lleven a cabo de una manera adecuada, Evelyn expone que tienen que garantizarse tres condiciones: la continuidad de los ciclos naturales (ciclo del agua, oxígeno, plantas…), los recursos (tiempo, conocimiento – cómo cuidar a personas que requieren de cuidados especiales- , y la infraestructura – luz, agua…) y la ética de los cuidados (una conciencia individual y colectiva de los cuidados). Sin ellas, esto es, si el espacio donde se lleva a cabo la vida se debilita, la sostenibilidad de la vida entra en crisis.

En este artículo vamos a poner la mirada en el acceso al agua, para ver de qué manera ésta repercute en las mujeres de zona rural del Sur Global. Si examinamos el acceso al agua de El Salvador de 2017, se puede observar que hay grandes diferencias entre el ámbito rural y el urbano. El total de habitantes que tenían acceso a agua por tubería era el 88,3 %. De los cuales el 95,5 % vivía en zona urbana y 6,5 % en zona rural. En cambio, la población que se abastece por pozo fue de un 6,5 %, el 11,7 % de ellas pertenecían al ámbito rural y el 2,9 % al urbano. De todas formas, eso no garantiza la calidad del agua potable. Debido a la mala gestión y las leyes que tiene el estado salvadoreño sobre el agua, el bien queda en manos de empresas privadas y no se trata. Hoy en día, el 90 % del agua está contaminada, y a lo que se refiere al tratamiento, en 2017 sólo el 12,8 % de la población la trataba de alguna manera (cocer el agua, pasarla por un filtro, clorarla…), de ese porcentaje, el 11,3 % vivía en zona urbana y el 15,5 % en zona rural. El 70,3 % de la población no le hacía ningún tipo de tratamiento (64,7 % es de zona rural y 88,4 % de zona urbana), y el 16,9 % de la población compraba agua embotellada, de las cuales el 4,1 % era de zona rural y el 24 % de zona urbana (DYGESTIC, 2017). A esos problemas hay que sumarle el estrés climático que han provocado la deforestación y el cambio climático.

La falta de agua tiene consecuencias directas en el día a día y en las vidas de las mujeres, pues son éstas quienes se encargan de los trabajos reproductivos, y en consecuencia, quienes se encargan de acarrear el agua. Porque el agua es necesaria para todo: para hacer la colada, lavar los platos, preparar la comida, limpiar la casa y asearse, beber… Si no hay una infraestructura que asegure el acceso al agua, son las mujeres y las niñas quienes se encargan de traer el agua del río o del pozo, eso o llevar los trabajos domésticos a las fuentes naturales. Todo eso tiene consecuencias en la salud, educación, y en la participación en espacios colectivos de las mujeres, así como en su seguridad. Al mismo tiempo, como son ellas quienes sufren las consecuencias de la falta de agua, cuando la privatización del agua amenaza, son ellas quienes lideran las luchas.

Para hacer frente a esa situación, se ha empezado a instalar sistemas de bombeo aislado por energía solar en las comunidades. Es curioso ver cómo los hombres empiezan a involucrarse en la obtención del agua cuando se pone una infraestructura, pero cuando las fórmulas de obtenerla son precarias todo el peso recae en las mujeres.

Por otra parte, los sistemas aislados necesitan de una buena gestión después de haber sido instaladas para que puedan sobrevivir; esto es, la comunidad tiene que ser capaz de hacer frente a los problemas que pueda traer el sistema. Es por eso que es importante implicar a la población en el proceso, y que entienda el funcionamiento entero del sistema. Estos sistemas están hechos para mejorar la vida de la gente, para hacer frente a las necesidades del hogar. Si el agua se utiliza para alimentar animales, regar campos, limpiar vehículos…. Los sistemas no pueden abastecer a toda la comunidad porque el agua es un recurso limitado, y el sistema también. Para esas actividades hay que poner en marcha alternativas como recoger el agua de lluvia o reciclar la que se ha usado.

Al comienzo de este texto, se ha mencionado que una de las reivindicaciones de la economía feminista es vivir todas las etapas de la vida con dignidad. Los sistemas aislados facilitan las condiciones que se necesitan para que se cubran las necesidades fisiológicas y de seguridad, pero con la simple instalación del sistema no es suficiente. Las mujeres son conscientes del esfuerzo que hacen diariamente, y las consecuencias que conlleva sobre ellas. Para hacer frente a la situación, es necesario implicar a los hombres en procesos de concienciación y en tareas de cuidados, ya que, de lo contrario, la carga de trabajo de las mujeres se puede duplicar, y en el peor de los casos hasta triplicar.

Bombeos de agua con energía solar en El Salvador

En El Salvador el coste de la energía eléctrica es muy elevado. Con la privatización del servicio de la energía eléctrica las tarifas se incrementaron en un 900% (en enero de 1997 el Kwh consumido costaba 12 centavos y en diciembre 1,19 colones). Este encarecimiento provocó que muchos sistemas de agua potable de las comunidades fracasaran, otros decayeran sensiblemente y solo algunos subsisten con gran precariedad.

El pliego tarifario divide el consumo residencial en tres grupos. El primero lo constituyen los hogares que utilizan entre 0 y 99 kw/h, el segundo abarca demandas de entre 100 y 199 kw/h, mientras el tercer grupo cubre de 200 kw/h en adelante. Los sistemas de agua comunitarios que necesitan de bombeo para abastecerse entran en este tercer grupo de consumo donde el precio promedio del kilovatio se sitúa en 0,15$, llegándose a pagar facturas de alrededor de los 500$. Tarifas difíciles de pagar incluso en sistemas de más de 100 hogares abastecidos.

Ante esta situación está aumentando el interés por realizar bombeos de agua con energía solar. El bombeo solar aprovecha la energía solar durante el día para llenar el sistema de acumulación y luego utilizarlo cuando sea requerido. De este modo, se evita el uso de baterías muy contaminantes y caras, se simplifica el sistema eléctrico y se optimiza el aprovechamiento de la energía solar.

Aprovechando una visita de intercambio de conocimiento entre las Universidades de País Vasco y El Salvador de Esther, voluntaria de ISF Euskadi, hemos apoyado en el entendimiento y capacitación del sistema de bombeo solar del cantón de El Rodeo. El Rodeo es un cantón de la Comunidad de Santa Marta (municipio Victoria) con la que Ingeniería Sin Fronteras llevamos años trabajando en diversidad de temáticas. Tanto personas de la comunidad como técnicas y técnicos de nuestra contraparte local y otros agentes colaboradores, venían durante todo el año anterior planteando dudas en el diseño  técnico de este bombeo y de otros posibles proyectos en los que sustituir la electricidad proveniente de la red por energía solar.

En las capacitaciones se explicó en qué consiste el sistema, tanto la parte hidráulica como la parte eléctrica, se profundizó en las ventajas que tiene este sistema frente al eléctrico y se habló del mantenimiento que requiere.

Otra comunidad interesada en sustituir la electricidad proveniente de la red por energía solar  Buena Vista, en el municipio de Suchitoto. En esta comunidad hay un bombeo de agua conectado a la red eléctrica. Este bombeo tiene en la actualidad unos costes fijos mayores que los ingresos que recibe, aún cobrando el agua por encima de la media nacional, precio que a sus beneficiarias, en su mayoría dedicadas a la agricultura de autosuficiencia, con pocos ingresos monetarios, les cuesta pagar.

Eva, una voluntaria de ISF que viajará a El Salvador este verano, está realizando el diseño técnico de la fuente de energía de la bomba de agua como Trabajo de Fin de Grado de sus estudios de Ingeniería Electrónica Industrial y Automática.

DEFENSORAS. Propuestas desde el ecofeminismo y vidas libres de violencias

El Salvador es un país de contrastes.

Por un lado, El Salvador lidera las listas de feminicidios a nivel mundial, detrás de Siria y Lesoto, y es el primero en América Latina. Según el último informe de Amnistía Internacional los elevados índices de violencia de género siguen haciendo de El Salvador uno de los países más peligrosos para las mujeres. Además, continúa vigente la prohibición total del aborto, con largas penas de prisión para las mujeres que se someten a uno y para las profesionales de la salud que lo llevan a cabo. Hay mujeres declaradas culpables de homicidio agravado después de haber sufrido un aborto espontáneo u otras emergencias obstétricas.

Al mismo tiempo, este mismo país en marzo de 2017 pasó al ser el primer y único lugar en el mundo en prohibir la minería metálica (oro, plata, y otros metales) en su territorio gracias a la lucha de mujeres defensoras. Organizaciones comunitarios y movimientos sociales estuvieron más de una década resistiendo ante la implementación de empresas mineras que pretendían instalar proyectos de extracción minero-metálicos en el país con un fuerte impacto medioambiental en el ecosistema y en la vida de las personas, muy especialmente de las mujeres.

Son las dos caras de una misma moneda. Por un lado, las mujeres son las primeras detectoras de todo lo que afecta a su territorio. Ellas son el pilar que sustenta y hace posible esas luchas, a través de su trabajo productivo, reproductivo y comunitario. Y por otro lado, considerando que el cuerpo es el primer territorio que habitamos las mujeres, se hace ineludible reconocer el papel de las mujeres en la defensa del territorio, tanto en la defensa de sus derechos individuales como en los colectivos y comunitarios.

En este contexto, ¿Cómo es la lucha de las mujeres defensoras en un país de tanto contraste como El Salvador? ¿Qué propuestas de defensa de los derechos de las mujeres existen y se están llevando a cabo?

Silvia Guadalupe, Marleni del Carmen Ortiz y Deisy Otila Rivas estarán el próximo martes 4 de junio en la Librería Louise Michel para compartir sus experiencias de trabajo para lograr unas vidas libres de violencias en El Salvador y explicar sus propuestas desde el ecofeminismo.

Silvia Guadalupe y Marleni del Carmen Ortiz vienen de la Concertación de Mujeres de Suchitoto (CMS). La CMS es un espacio que articula a mujeres individuales y expresiones organizadas de Suchitoto para impulsar la autonomía de las mujeres, con el propósito de contribuir a una sociedad más justa, democrática e igualitaria donde las mujeres vivamos libres de violencia y discriminación. Para ello trabaja desde 4 ejes: el fortalecimiento organizativo y de liderazgos; los derechos sexuales derechos reproductivos; el derecho a una vida libre de violencia para las mujeres y la autonomía económica.

En este contexto Silvia y Marleni aprovecharán la jornada para presentar la investigación que han realizado y que lleva por título La práctica ecofeminista en la construcción de la economía solidaria y la soberanía alimentaria”.

Por otro lado, Deisy Otila Rivas viene de ADES, Asociación Asociación de Desarrollo Económico Social de Santa Marta. ADES trabaja  la promoción de agricultura orgánica y sostenible, el respeto al medio ambiente y la reivindicación de los derechos humanos como base fundamental para el desarrollo humano, a través del acompañamiento en procesos de formación y comunicación popular. Un ejemplo de ello es el proceso de formación de uso y manejo de tecnologías de la información y la comunicación en el que participaron mujeres rurales de El Salvador y a través del cual se logró romper la brecha digital de género siendo que las nuevas tecnologías están socialmente consideradas como propias de los hombres.

Este espacio de participación, capacitación y acción desde y para las mujeres tuvo como resultado la exposición fotográfica Mujeres de múltiples colores librando batallas que también acompañará la jornada.

Estas tres mujeres salvadoreñas participarán en la jornada DEFENSORAS. Propuestas desde el ecofeminismo y vidas libres de violencias”, organizada por SETEM Hego Haizea e Ingeniería Sin Fronteras, para hablar de la defensa de los derechos de las mujeres en El Salvador.

Conocer la lucha de las mujeres en El Salvador es fuente de inspiración para otras luchas y territorios en resistencia.

Historias de lucha contra el extractivismo

Conocer y dar a conocer las historias de lucha contra el extractivismo y en defensa de los derechos humanos es parte de la misión de ISF Euskadi. Luchas por la tierra, por el territorio, por el agua, por el medioambiente, contra el poder corporativo o contra las políticas extractivistas.

Diversas historias de lucha se harán presentes esta semana. El jueves 16 de mayo en la Universidad de Deusto se proyectará el documental No tenemos miedo, que recoge el proceso de lucha contra la minería metálica en El Salvador. Para facilitar el debate posterior al audiovisual contaremos con la presencia de Jaime Armando Sánchez, de la Asociación de Desarrollo Económico y Social de Santa Marta (ADES), en el Salvador.

También se exhibirá la colección de fotografías que compone la exposición Mujeres en la defensa del territorio y los Derechos Humanos y ruptura de estereotipos,una muestra fotográfica de la visión global-local en la lucha feminista. Una parte de las imágenes son el resultado del proceso de aprendizaje de un grupo de mujeres defensoras de El Salvador. Y para conocer cómo fue ese proceso nos acompañará Deisy Otilia Rivas, también miembro de ADES y dinamizadora del proyecto de fotografía.

Y el viernes 17 de mayo tendrán lugar las Jornadas Defensoras del territorio que están organizando Berdinak Gara y Lumaltik, en la que diversas mujeres nos compartirán sus luchas y resistencias en la defensa de los derechos humanos. Estas mujeres son: Yolanda Oquelí, activista feminista de la comunidad la Puya en Guatemala; Rosy Pérez del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas en Chiapas; Marixela Ramos de Radio Victoria en El Salvador; y María Olga Coronado del Consejo de los Pueblos Mam de Guatemala.

La visita de Vidalina Morales a Euskal Herria da a conocer la labor de las mujeres salvadoreñas en la defensa del territorio y de los Derechos Humanos.

La semana pasada tuvimos la suerte de tener con nosotras a Vidalina Morales, compañera salvadoreña, lideresa comunitaria, defensora ambiental y miembro de la lucha contra la minería metálica en El Salvador.

Energética e incansable, en su paso por Euskal Herria, Vidalina Morales ha participado en siete jornadas en las que bajo el lema resistiendo al extractivismo, nos ha compartido la lucha de más de una década de las comunidades organizadas de El Salvador contra la minería metálica. Una lucha que se ha convertido en un hecho extraordinario en América Latina con la aprobación de la primera y única ley en el mundo que prohíbe esta práctica. Esta conquista no significa la ausencia de conflicto, pues las grandes empresas mineras continúan presionando para poder acceder al rico subsuelo salvadoreño. Pero sí que supone un ejemplo de logro que sirve como inspiración para otras luchas en otros territorios.

En las presentaciones que ofreció en la universidad – en la Escuela de Ingeniería de la UPV-EHU de Donosti, en la Escuela de Ingeniería de la UPV-EHU de Bilbao y en la facultad de Bellas Artes de la UPV-EHU en Leioa-, Vidalina hizo énfasis en la importancia de la academia en el acompañamiento de las luchas campesinas como herramienta para aportar estudios e informes que argumenten las problemáticas. Así fue en el caso de El Salvador, donde los estudios científicos tuvieron una especial relevancia para verificar los impactos ambientales que estaba ocasionando la minería.

El documental No tenemos miedo, del que Morales es protagonista, recoge este proceso de lucha contra la minería metálica. Se proyectó este audiovisual además de en las facultades previamente mencionadas, en el centro cultural Koldo Mitxelena en Donosti, en el cine Leidor en Tolosa y en la casa de las mujeres de Basauri, Marienea. Después de las proyecciones el público pudo compartir dudas e inquietudes con la defensora de derechos humanos.

Por último, la actividad estrella tuvo lugar en la sala Bilborock de Bilbao junto a Silvia Federicci, Rosa Lago, Sara Ibañez y Estitxu Villamor, activistas ecofeministas que compartieron sus luchas por el medio ambiente desde una visión feminista. Todas hicieron hincapié en el hecho de que los impactos ambientales afectan directamente a las mujeres. Morales habló de cómo los problemas de agua afectan especialmente a las mujeres, motivo por el cual la lucha en El Salvador estuvo en gran medida liderada por ellas, con todo lo que supone para una mujer en El Salvador salir de casa y de la comunidad para ir a la lucha.

En definitiva, la visita de Vidalina Morales a Euskal Herria ha sido un proceso de aprendizaje. Conocer la labor de las mujeres salvadoreñas en la defensa del territorio y de los Derechos Humanos es fuente de inspiración para otras luchas y para otros territorios en resistencia.

Derecho Humano al Agua en marcha

A continuación, relatamos las vicisitudes de nuestras compañeras de ISF-MGI durante la última semana en El Salvador:

“La semana pasada estuvimos en la comunidad de Santa Marta (El Salvador) mientras se ultimaban los preparativos para poner en marcha el sistema de distribución de agua potable.

Este sistema consiste en el bombeo del agua existente en el caserío de El Rodeo hasta el tanque de distribución. La potencia requerida por la bomba (de 5 HP) permite salvar los más de 150 metros de altura que hay hasta el tanque de distribución y es alimentada por la electricidad que generan 32 paneles solares fotovoltaicos (9,92 kWp).

Allí, vivimos con gran emoción la apertura de los chorros en las viviendas y en la escuela de este caserío. Este sistema va a beneficiar a 84 familias de El Rodeo y la Colonia de la Marañonera, a partir de ahora no tendrán que ir hasta la pila con sus cántaros (trabajo que mayoritariamente es realizado por mujeres) para recoger el agua de consumo humano y para los quehaceres diarios.

Durante la semana hicimos varias visitas a la instalación y compartimos conocimientos para las personas que han acompañado el proceso de construcción del sistema. En este intercambio se detallaron el funcionamiento del sistema, y la función y mantenimiento de los principales elementos del Bombeo Solar; primero en la instalación, después con esquemas hidráulicos y eléctricos y, finalmente, resolviendo las preguntas de las participantes.

El sábado se convocó a todas las personas usuarias para elegir, entre ellas, al Comité de Agua que será el órgano que gestionará la administración y mantenimiento del sistema. Destacar la participación de las mujeres en el desarrollo de la instalación del sistema y cómo, durante la asamblea para la formación del Comité, se consensuó que éste estuviera compuesto por 4 mujeres y 2 hombres para dar a éstas un mayor peso en las tomas de decisiones, ya que en la práctica ellas son las responsables en la gestión de agua de uso diario.

El lunes nos despedimos de las personas que con cariño nos han acompañado durante estos días, mientras la Comisión de Medio Ambiente de la Asamblea Legislativa de El Salvador proponen la formación de un Ente Rector privatizador del Agua.

Mientras las organizaciones comunitarias tienen que recurrir a la cooperación internacional para conseguir que el agua llegue a los chorros de sus viviendas y a la Energía Solar porque con la red eléctrica los costos se hacen inviables, el Gobierno, cede su gestión sin asegurar el acceso básico de las personas al agua.

Así, desde el miércoles ha habido protestas en las principales avenidas y ante los edificios oficiales de la Asamblea Legislativa en San Salvador reivindicando la NO privatización del agua.”

Por todo ello, este viernes 22 de marzo, Día Mundial del Agua por el acceso universal al agua, de nuevo tenemos que gritar:

¡AGUA PARA TODAS, EL AGUA UN DERECHO, NO UNA MERCANCÍA!


¡ÚLTIMA HORA!:  

Parece que por la presión popular la Comisión de Medio Ambiente rectifica lo acordado en cuanto al Ente Rector del Agua. ¡Seguiremos atentas!

Gestión del agua en manos de intereses privados

Este año el Día Mundial del Agua se celebra bajo el lema de “No dejar a nadie atrás”, aunque desde El Salvador nos llegan noticias de que las reivindicaciones llevadas a cabo durante décadas por los movimientos sociales se van a dejar atrás.

En los últimos meses teníamos constancia del retroceso que se vivían en la implementación de la gestión pública y comunitaria del agua, y esta semana con la decisión sobre el reparto de la sillas de la gestión del agua que la comisión de Medio Ambiente y Cambio Climático de la Asamblea Legislativa ha acordado se observa que en la gestión del agua de El Salvador los intereses privados van a prevalecer.

Según este acuerdo en la Autoridad Nacional del Agua estarán presente miembros de sectores industriales y las juntas de agua de las grandes constructoras que utilizan el agua desmesuradamente, y son causantes de múltiples problemas para la gestión sostenible del agua en el territorio y la consecución del derecho humano al agua y al saneamiento.

Siendo conocida y tendencia la necesidad de una institucionalidad del agua del todo pública, en esta situación de “emergencia” definida así por la Alianza Nacional contra la Privatización del Agua, la sociedad salvadoreña realizará múltiples movilizaciones recordando que el agua no se vende, se cuida y se defiende.

 

Defensoras del territorio ante la amenaza del modelo extractivo

El próximo jueves 28 de marzo tendremos una sesión muy especial de la Escuela de Activistas. Nos acercaremos a la realidad que viven defensoras y defensores del territorio frente a los avances del modelo extractivo. Una lucha en la que los intereses económicos y la falta de garantías se traducen en altos niveles de represión para las personas activistas que se oponen a los proyectos extractivos. En 2018 se calcula que fueron asesinadas 321 activistas de las cuales el 75% eran ambientales.

En el marco del Ekozimaldia 2019, proyectaremos “No tenemos miedo”, documental que recoge el proceso de lucha que consiguió la prohibición de la minería metálica en El Salvador. Vidalina Morales, lideresa comunitaria y defensora ambiental, miembro de la lucha contra la minería metálica en El Salvador, nos ofrecerá su testimonio de primera mano. También nos acompañará Itziar Caballero (CEAR Euskadi) para reflexionar sobre cómo se entiende actualmente la protección a defensoras y defensores de Derechos Humanos y de qué mecanismos y herramientas de protección disponemos. ¡Te esperamos!

Fecha: 28 de marzo de 2019, jueves

Hora: 17:00-19:00

Lugar: Escuela de Ingeniería de Bilbao, aula P1G1

Transformadores rayos solares

Tras las visitas protocolarias iniciales y reuniones con representantes de diferentes Escuelas de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura, el 7 de marzo participamos en una actividad donde se visibiliza la labor de la mujer en la ciencia con un taller sobre energía solar. Tuvimos la ocasión de recordar a las mujeres científicas salvadoreñas y descubrir la labor de Maria Telkes sobre la energía solar.

En esta actividad, enmarcada en el proyecto de fortalecimiento entre universidades en el ámbito científico-tecnológico y acompañada por la Asociación de Estudiantes de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de El Salvador, participaron 30 estudiantes (13 mujeres y 17 hombres) de diversas ramas de ingeniería, con las que finalizamos con la construcción grupal de prototipos de hornos solares.

Por la tarde, se aprovecho para hacer una visita a las instalaciones de la Escuela de Mecánica para ver los prototipos de hidráulica diseñados y construidos por parte del alumnado durante la realización de las tesinas (asimilables a los Proyectos Fin de Grado).

En el día anterior hubo ocasión de acercarse a la comunidad Buena Vista de Suchitoto para ver insitu su sistema de agua por bombeo, donde se plantea complementar con un sistema de energía solar eficiente, recorrer los dos kilómetros que separan su fuente y el depósito de agua y charlar con personas de la Asociación de Sistemas Comunitarios de Agua de Suchitoto.

Mientras, que el día siguiente, 8 de marzo, acompañamos a las mujeres salvadoreñas en el reclamo de dignidad, autonomía y derechos ante una política y justicia patriarcal.