Garapenerako Hezkuntza
Educación para el Desarrollo
Educación para la Transformación Social

Reflexión sobre economía ecológica

Artículo escrito por Iñigo Ubierna

En primer lugar cabe destacar que la económica ecológica empieza a adquirir una mayor relevancia en los últimos años, gracias al aumento de la consideración de la población sobre la crisis ambiental a la cual nos estamos enfrentando. Es por eso, que somos conscientes que se debe de llevar a cabo una transición energética, ya que el modelo energético actual difícilmente pueda seguir siendo viable durante más tiempo, aunque no en la medida que lo deberíamos de ser. 

Por esto mismo, de primera mano todos nos debemos hacer una reflexión sobre la cantidad de recursos que empleamos y la necesidad de utilizar los mismos, ya que muy difícilmente sin reducir nuestras necesidades (si, digo necesidades porque en eso lo hemos convertido) dificilmente se puede resolver algo. 

Encuentro muy complicado definir la forma de frenar la situación actual, llevando a cabo medidas duraderas, ambientalmente sanas y económicamente viables. Ya que, la tecnología existente demanda gran cantidad de recursos y ambientalmente no termina de ser sostenible, ya que tanto en el lugar de extracción de los materiales necesarios para su construcción como durante su vida útil no suelen ser sostenibles. Además si incluimos la variable social, la complejidad aumenta considerablemente. 

En mi opinión, la solución a los problemas que presentamos no radica en un único modelo como la electrificación de la producción energética (calor, movimiento..) como se está planteando en muchos casos, como los hemos conocido hasta ahora, empezamos con la biomasa, seguimos con el carbón y petróleo y actualmente estamos agotando las reservas de gas natural. Por esto mismo me imagino un futuro con un amplio rango de tecnologías variables y eficientes en base al lugar de aplicación de la misma. Ya que mediante la eficiencia y en la optimización de los recursos quizás tengamos una oportunidad. Aunque deberemos de buscar el nexo común entre todas las tecnologías para evitar las perdidas energéticas (aumento de CO2), materiales (finalización de los recursos), sociales( reducción de los derechos) 

Para finalizar, creo que se trata de un tema al que se le da una importancia muy pequeña y realmente tiene implicaciones muy notables a todos los niveles de nuestra sociedad, por lo que animaros a darle una vuelta y comentarlo con amigos y demás, para que en un futuro no muy lejano tenga una mayor relevancia, que los rescates a los bancos, el desarrollo del turismo y otras grandes distracciones.

Tecnologías para el Desarrollo Humano

Artículo de Ondiz Zarraga

Cuando pensamos en la ciencia, solemos imaginarla como algo pulcro, ordenado y objetivo, ajeno a la irracionalidad y subjetividad que caracterizan a la sociedad. Su hija, la tecnología, comparte en nuestra visión esas mismas características, aparte de una personalidad propia que la lleva a evolucionar de manera ajena al ser humano, que se ve en la necesidad de adaptarse a ella.

Esta concepción de la ciencia y la tecnología nos permite a los ingenieros olvidarnos de que somos personas y de que, como tales, acarreamos un contexto, y, así, vivimos felices en nuestro pequeño mundo de respuestas exactas. Pero es peligrosa. Especialmente cuando la mayor parte de los problemas que sufre actualmente la humanidad (acceso al agua y a la energía, gestión de residuos …) son problemas tecnológicos y somos precisamente las personas técnicas las que estamos tomando decisiones que empujan al mundo en una dirección concreta. Lo hacemos, además, tendiendo a la intervención tecnológica, sin pensar antes en las implicaciones éticas, considerando cualquier efecto negativo que hemos provocado un daño colateral inevitable.

Me pregunto por esto si de verdad pretendemos que la ingeniería sirva a su objetivo de resolver los problemas de la sociedad. Si es así, necesitamos empezar a incluir otros aspectos en nuestros análisis. De la misma manera que discutimos los aspectos económicos y técnicos de cualquier artefacto, deberíamos preguntarnos quién tiene acceso a la tecnología que estamos desarrollando y a quién deja fuera, a los intereses de quién responde, si debemos crear algo solo porque se pueda y otras cuestiones complejas que nos afectan y que solemos obviar por no considerarlas parte de nuestro trabajo.

No tenemos excusa: las herramientas tanto teóricas como prácticas que necesitamos en muchos casos ya existen. Pienso, por ejemplo, en las tecnologías adecuadas, un concepto que nos acompaña desde los 70 y que jamás oí mencionar en mis diez años de educación técnica. Voy más allá: la única vez que me hablaron en un ambiente académico de la (no) neutralidad de los saberes científicos y los intereses que tienen detrás o se cuestionó el papel que tiene la tecnología en la sociedad fue en una clase de filosofía cuando tenía quince años.

En definitiva, creo que para hacer bien nuestro trabajo no necesitamos respuestas más exactas sino mejores preguntas. Solo cuando empecemos a preguntarnos explicítamente por qué hacemos lo que hacemos dejaremos de disfrazar de decisiones técnicas aquellas que son en esencia éticas y políticas.

Reflexión sobre el FEMINISMO.

¿Qué es el feminismo? ¿Es preferible el empleo del término en singular o en plural? ¿Qué entraña cada uno de ellos? ¿Cuáles son las principales preocupaciones y retos? ¿Qué hay de utópico y qué hay de posible en ellos? ¿Qué tiene que ver el feminismo con la economía? De hecho, ¿qué es la economía? Estas y muchas otras preguntas surgieron en el tercer seminario. Preguntas que no aceptan respuestas cerradas porque en una realidad dinámica y que cambia a velocidad de vértigo el debate, la reflexión y la (auto)crítica en torno al movimiento y sus fines deben ser constantes. No obstante, trataré a continuación de poner en palabras el conjunto de ideas que para mí se desprenden de la sesión.

En primer lugar, el feminismo quedó definido como un movimiento social y político -no solo de mujeres y no solo para mujeres- que pretende la transformación hacia un sistema político, económico, social y cultural caracterizado por la igualdad, la libertad, la justicia y la solidaridad.

Sin embargo, en el camino hacia ese fin, las tendencias ideológicas, propuestas y medios dentro del movimiento son muy variopintos. De ahí proviene el debate acerca del uso de la forma singular o de la forma plural del término. Las opiniones en este sentido fueron diversas, pero en mi opinión la colectividad y unión del movimiento en torno a una finalidad común está por encima de las diferencias. Y no solo eso, sino que creo que un feminismo sólido debe ser capaz de reconocer y aglutinar las diferencias (de clase, raza y sexualidad entre otras) y la diversidad entre mujeres de tal forma que la interseccionalidad deje de ser un concepto etéreo y se articulen los mecanismos necesarios para verlo traducido en la práctica.

En segundo lugar, hay que destacar que las preocupaciones y los focos de pensamiento acción feministas son muchos. Esto es así porque el sistema patriarcal atraviesa absolutamente todas las facetas del día a día y la cotidianidad de la vida de las personas. Pero, posiblemente, en un intento por jerarquizar los aspectos que interfieren en las relaciones de poder que están establecidas en la actualidad, la división sexual del trabajo cobra una importancia central. Y hablar de esto es hacerlo, necesariamente, de economía: una ciencia que es entendida en clave de capital, beneficio y funcionamiento del mercado; cuando en verdad debería concebirse en clave de satisfacción de necesidades biopsicosociales y sostenibilidad de la vida. Esta última es la que propone la economía feminista, pero analicemos un poco mejor las diferencias:

Debido al modelo de desarrollo y producción capitalista la idea de producción ha pasado de entenderse como la producción de bienes y servicios para satisfacer necesidades humanas a hacerlo como la producción como aquello que genera crecimiento económico. Por esto, hemos reducido el concepto de valor al de precio, valorando solamente el crecimiento económico y la creación de riqueza e infravalorando cosas esenciales para sostener la vida que no cuentan como riqueza. Nos hemos creído la idea de que el crecimiento económico es bueno incluso a costa del deterioro relacional y ecológico, separando economía y vida sin reparar en que mejoramos la primera a costa de empeorar la segunda.

Todo lo anterior ha derivado en un reduccionismo del concepto de trabajo al de empleo, valorando solamente el trabajo que se intercambia en la esfera mercantil e infravalorando el trabajo doméstico, de autoabastecimiento, voluntario, etc. Hemos hecho una división (estúpida) entre trabajo productivo y reproductivo ignorando el valor del segundo que es el que permite la plusvalía necesaria para dedicarse al primero. Pero es que además, en esta división entre la esfera privada y la esfera pública hemos realizado tan construcción social del sexo biológico que hemos atribuido roles de genero estancos que han asociado al hombre con la primera y a la mujer con la segunda.

Por ello, la economía feminista pretende: transformar el sistema económico, poner en valor la idea de interdependencia y potenciar la corresponsabilidad y la revalorización de las tareas de cuidados. En relación a lo primero: a) es necesario el decrecimiento económico porque el medio natural, garantía de nuestra supervivencia, no es capaz de seguir un ritmo de regeneración tan rápido como el que tenemos de consumo; y b) se debe garantizar la equidad en las oportunidades de acceso al mercado laboral -salarios, ámbitos, cargos, etc.- de tal forma que la igualdad que recogen las leyes en nuestros Estados democráticos se aplique en la práctica. En relación a lo segundo, destacar que toda persona es a su vez cuidadora y receptora de cuidados -propios y ajenos- a lo largo de la vida, aunque con mayor o menor intensidad bajo determinadas circunstancias. En relación a lo tercero: a) debemos como sociedad poner en valor aquellas acciones diarias, aquellos trabajos cotidianos, que permiten a las personas estar en unas condiciones físicas y psicológicas adecuadas para su rendimiento en los empleos; y b) se debe educar en la ruptura de los roles sociales establecidos y promocionar la responsabilidad compartida de las tareas de cuidados.

En tercer lugar, y para ir finalizando, me gustaría añadir una última opinión personal: El hombre no es el ideal. Quiero decir, en la transformación social que se pretende, la idea de que la figura del hombre, envuelto en el sistema capitalista supremacista blanco y cisheteropatriarcal, y sus derechos son el horizonte a alcanzar me parece erróneo en tanto que este representa la estructuración de relaciones de poder, subordinación y violencia que radican en diferentes ejes de desigualdad, que no se configuran como característicos de un sistema justo ni solidario. Por tanto, la igualdad real en la cual nadie quede en los márgenes por algún otro vector como la clase, la raza o la sexualidad, requiere de la construcción de un nuevo sistema de organización política, económica y social.

Por último, añadir la existencia de alternativas, no solo en el plano económico, que llevan toda esta reflexión teórica a la práctica desde la acción por y para el cambio, en y con la comunidad. Nombrar y agradecer a las que se nos presentaron: Pikara Magazine (activismo periodístico y democratización de la divulgación de contenidos feministas a través de la red), Plataforma_a (educación, visibilización y control de presupuestos por y para defender la presencia de las mujeres en el arte y la cultura) y Sorkin (acción para la visibilización de las mujeres en la ciencia y la contribución a ampliar el imaginario social acerca de las aptitudes, las capacidades y la presencia de las mujeres en diversos ámbitos tradicionalmente negados).

Saioa Laderas Cajide 18/10/2019

Defensoras del territorio ante la amenaza del modelo extractivo

El próximo jueves 28 de marzo tendremos una sesión muy especial de la Escuela de Activistas. Nos acercaremos a la realidad que viven defensoras y defensores del territorio frente a los avances del modelo extractivo. Una lucha en la que los intereses económicos y la falta de garantías se traducen en altos niveles de represión para las personas activistas que se oponen a los proyectos extractivos. En 2018 se calcula que fueron asesinadas 321 activistas de las cuales el 75% eran ambientales.

En el marco del Ekozimaldia 2019, proyectaremos “No tenemos miedo”, documental que recoge el proceso de lucha que consiguió la prohibición de la minería metálica en El Salvador. Vidalina Morales, lideresa comunitaria y defensora ambiental, miembro de la lucha contra la minería metálica en El Salvador, nos ofrecerá su testimonio de primera mano. También nos acompañará Itziar Caballero (CEAR Euskadi) para reflexionar sobre cómo se entiende actualmente la protección a defensoras y defensores de Derechos Humanos y de qué mecanismos y herramientas de protección disponemos. ¡Te esperamos!

Fecha: 28 de marzo de 2019, jueves

Hora: 17:00-19:00

Lugar: Escuela de Ingeniería de Bilbao, aula P1G1

Mirándonos en el espejo de la Educación Popular

El pasado 28 de febrero celebramos una segunda sesión de la Escuela de Activistas. En esta ocasión, nos movía el interés por conocer más sobre la propuesta que hay detrás de la Educación Popular. Profesorado, estudiantado, personal de organizaciones sociales nos dimos cita para revisar cómo nuestras prácticas y vivencias en los procesos de aprendizaje se acercan (o no) a los principios de la de Educación Popular.

Con la facilitación de Beatriz Casado, comenzamos el taller revisando qué ejes de opresión podrían operar al interior del grupo que nos habíamos acercado a esta sesión. Desde la Educación Popular se nos invita a nombrar lo que suele quedar oculto. Revisamos si aspectos vinculados al sistema sexo/género, a la edad, a la realidad lingüística o nuestra experiencia acumulada podrían afectar a la dinámica del grupo o a cómo se produce la participación a lo largo de la sesión. Visibilizar los poderes, traerlos al plano de lo visible, para trabajar con ellos. Y así, empezamos a dar forma a esa idea de emancipación que trae la Educación Popular.

La Educación Popular parte de lo que la gente sabe. Por tanto, siguiente paso: revisar qué conocimientos hay en el grupo sobre el tema que nos convocaba. En la Educación Popular se valoran los conocimientos previos y se construye a partir de ahí, para que todo lo aprendido pueda tener sentido en nuestra vida. Tras compartir lo que cada una conocíamos sobre Educación Popular, la facilitadora nos devolvió su experiencia y pudimos tener un mapa más completo. Entre otras muchas ideas, la Educación Popular es un proceso de diálogo, es una corriente de pensamiento y acción, una forma de acompañar un proceso de continua transformación que desde planteamientos integrales (emociones, cuerpo, experiencia, mente…) busca contextualizar los contenidos para un mayor compromiso social y político.

No existe una única manera de Educación Popular, la invitación es a recolocarnos desde una mirada distinta. En los siguientes ejercicios, no tardan en aparecer anécdotas, experiencias previas que ilustran lo difícil que es apostar por estos caminos cuando hemos sido educadas en “sistemas bancarios” (en los que el que sabe deposita conocimientos sobre los que no). Terminamos reflexionando sobre ese difícil equilibrio de retarnos y cuidarnos al mismo tiempo cuando queremos facilitar procesos de aprendizaje. La Educación Popular se construye haciendo.

Resistiendo al extractivismo.

La 13ª edición del Ekozinemaldia contará con la presencia de una voz del sur.

La crisis ambiental que impera en planeta es el resultado de un modelo globalizador de producción, intercambio y consumo depredador de recursos naturales y generador de desigualdades. Un modelo basado en la competitividad, el individualismo y el consumismo desmesurado. Ejemplos recientes de ello son el permiso de explotación de millones de hectáreas en la Amazonía, la posible intervención militar en Venezuela por acceder a sus recursos energéticos y minerales, un nuevo desastre fruto de la minería irresponsable en Brasil, desplazamientos y pobreza en Colombia y el río Cauca al borde del desastre ambiental fruto del proyecto de la mayor represa del país o los desastres de Laos, Kenia, Afganistán y Birmania del pasado año.

A ello sumar otro fenómeno paralelo al avance extractivista como es la represión, que en los casos de mayor interés económico y menores garantías, se traduce en muertes de activistas que se oponen a esos proyectos. En 2018 se calcula que fueron asesinadas 321 activistas de las cuales el 75% eran ambientales.

Con la finalidad de dar una visión global a los problemas que afectan al planeta, algunos lejanos y otros locales, para conocerlos, para inspirarnos y para mostrar nuestra solidaridad, llega la 13ª edición del Ekozinemaldia, el festival de cine y deuda ecológica organizado por Ekologistak Martxan y Mugarik Gabeko Ingeniaritza/Ingeniería sin Fronteras (MGI-ISF) y con la colaboración de varias entidades, que se celebra en 13 pueblos y ciudades de Euskal Herria entre el 25 y 31 de marzo. Consulta el programa completo aquí.

En esta edición contaremos con la presencia de una voz del sur, la de Vidalina Morales, lideresa comunitaria y defensora ambiental, miembro de la lucha contra la minería metálica en El Salvador que logró la prohibición de este tipo de industria en todo el país.

Vidalina Morales se opuso desde sus inicios a los proyectos mineros que buscaban autorizaciones de explotación en El Salvador. La lucha de más de una década de las comunidades afectadas se ha convertido en un hecho extraordinario en América Latina con la aprobación de la primera y única ley en el mundo que prohíbe esta práctica.

Este proceso de lucha queda recogido en el documental No tenemos miedo, un reportaje audiovisual protagonizado por Vidalina Morales y producido por ADES, Asociación de Desarrollo Económico Social de El Salvador en coordinación con el Colectivo de Comunicación Popular. El documental forma parte de la programación del Ekozinemaldia 2019 y en los coloquios posteriores a las proyecciones participará su protagonista.

La visita de Vidalina Morales a tierras vascas pretende dar a conocer la labor de las mujeres salvadoreñas en la defensa del territorio y de los Derechos Humanos como fuente de inspiración para otros territorios en resistencia. Compartir las realidades y las luchas de otros pueblos como herramienta para fomentar la solidaridad y la resistencia.

Aprovecharemos la oportunidad también para acercarnos a la realidad salvadoreña y conversar acerca de otras luchas que imperan hoy en día en el país como la de la despenalización del aborto o la lucha por la desprivatización del agua.

Desde MGI-ISF acompañaremos a Vidalina Morales en su gira por Euskal Herria:

  • Donostia. Lunes 25 de marzo a las 11:00h proyección del documental y coloquio en la Escuela de Ingeniería de la UPV/EHU y a las 19:30h en el centro cultural Koldo Mitxelena.
  • Leioa. Martes 26 de marzo en a las 12:30h proyección del documental y coloquio en la Facultad de Bellas Artes de la UPV/EHU.
  • Bilbao. Martes 26 de marzo a las 18:00h proyección del documental y coloquio en la sala Bilborock junto a Silvia Federici, reconocida feminista y autora del libro “Calibán y la bruja”.
  • Tolosa. Miércoles 27 de marzo a las 19:30h proyección del documental y coloquio en el cine Leidor.
  • Bilbao. Jueves 28 de marzo a las 17:00h proyección del documental y coloquio en la Escuela de Ingeniería de la UPV/EHU de San Mamés.
  • Basauri. Viernes 29 de marzo a las 19:00h proyección del documental y coloquio en Marienea, la Casa de las Mujeres.

Educación Popular, una propuesta para la emancipación social

En lugar de favorecer la construcción de pensamiento crítico, el modelo educativo hegemónico parece más interesado en serle útil a los intereses del mercado.  Sus valores, contenidos y metodologías acaban siendo correas de transmisión de nuevas opresiones, y no siempre nos damos cuenta. Ante esta situación, la Educación Popular surge como propuesta de emancipación que nos permite construir otros caminos posibles no sólo en el ámbito de la pedagogía, sino también como forma de estar en el mundo. Una oportunidad para construirnos como sujetos y sujetas activas en los procesos de aprendizaje, y entendiendo que el proceso pedagógico tiene que estar al servicio de la transformación social.

 

Para poder adentrarnos en este tema, en la próxima sesión de la Escuela de Activistas contaremos con la facilitación de Beatriz Casado, investigadora militante, antropóloga y enfermera. Ha trabajado y colaborado con diferentes organizaciones y movimientos sociales en procesos de educación popular, investigación-acción-participativa, dinamización comunitaria y formación política. De su mano, podremos conocer los principios de la Educación Popular. La asistencia a esta sesión es libre y gratuita, pero es necesario inscribirse con antelación: envíanos un correo electrónico a hezkuntza(arroba)euskadi.isf.es indicando en el asunto ESCUELA DE ACTIVISTAS y señalando la motivación de participar. Para poder asistir, no es necesario haber acudido a sesiones anteriores de la Escuela de Activistas.

 

Sesión 2: Educación popular, una propuesta para la emancipación social

Facilita: Beatriz Casado Baides

Fecha: 28 de febrero de 2019, jueves

Hora: 17:00-19:00

Lugar: Escuela de Ingeniería de Bilbao, aula P1G1

Reflexionando sobre nuevas masculinidades en el mundo científico-tecnológico

El pasado 24 de enero dimos el pistoletazo de salida a una nueva edición de la Escuela de Activistas. Las compañeras de Sorkin, Alboratorio de Saberes fueron las encargadas de facilitar esta primera sesión en la que pudimos vivenciar, reflexionar y explorar en torno a cómo operan las “nuevas masculinidades en el ámbito científico-tecnológico”.

Comenzamos el taller compartiendo lo que conocíamos sobre algunos conceptos clave. De las brechas de género a los grupos de hombres, pasando por lo que entendíamos por patriarcado. Poco a poco fuimos aterrizando ideas hasta evidenciar que el sistema sexo-género también se hace presente en el mundo científico. Las mujeres sufren una doble invisibilización desde la ciencia dominante. Por un lado, no se reconocen los aportes que han realizado las mujeres dentro de la ciencia legitimada socialmente. Por otro lado, se ha excluido de lo que se considera ciencia a un sinfín de saberes que son esenciales para la sostenibilidad de la vida y que han sido principalmente realizados por mujeres.

Afortunadamente, desde los feminismos se ha conseguido develar y nombrar muchas de estas situaciones. En la sesión, pudimos abordar qué implicaciones tiene el efecto matilda: ese prejuicio imperante que obstaculiza el reconocimiento de los logros de las mujeres científicas, al atribuir su trabajo a sus compañeros hombres. O abordamos cómo el mandato de género que suele considerar a las mujeres poco aptas para el mundo científico influye en el rendimiento que éstas pueden llegar a desarrollar. Muchas aristas que analizar y muchas ganas de hacerlo.

Como hombres y mujeres cercanas al mundo de la ciencia, hemos podido vivir en nuestros propios cuerpos qué estereotipos de género perviven en la consciencia colectiva. Algunas mujeres compartían que no han sido ni una ni dos las veces que han tenido que escuchar frases como: “¿tú haces una ingeniería? Qué difícil, ¿no?” o se les ha cuestionado cuando han hecho uso de la autoridad que les daba un determinado cargo. En el caso de los hombres, sorprende y se hipervalora la decisión de destinar tiempo a la crianza y el cuidado, cuando es algo que se da por hecho cuando se trata de mujeres.

Los hallazgos a los que entre todas fuimos llegando nos situaban ante un panorama en el que son muchos los retos que tenemos si queremos romper la espiral de la ciencia no igualitaria. Desde salirnos del binarismo imperante a tratar de reformular la idea hegemónica de ciencia por otra que incluya los saberes que ponen la vida en el centro. Si hablamos de qué tareas pendientes tenemos como hombres, al revisarnos es importante salir de posiciones cómodas y apostar por interpelar a nuestros privilegios. Así, fuimos llegando al final de esta primera sesión de una Escuela de Activistas que todavía tiene mucho recorrido por hacer.

 

CONCURSO FOTOGRAFÍA: Mujeres rompiendo estereotipos en Euskal Herria

En una sociedad en la que las mujeres aún tenemos muchas barreras, desde ISF-MGI queremos aportar en la visibilización de aquellas mujeres que rompen con los estereotipos de género que todavía hoy perviven, mediante una exposición de fotografías.

Participa en el concurso de fotografía Mujeres rompiendo estereotipos en Euskal Herria enviando una imagen que refleje este mensaje a info.bilbao at euskadi.isf.es antes del 24 de febrero.

Estas son las bases:

Enviar

  1. Imagen: Una fotografía en formato JPG, 72 p.p.p de resolución y con medidas de un DINA A2, en horizontal o vertical.
  2. Hoja de inscripción: Rellena la hoja de inscripción

Premio    

Los/las autoras de las 6 fotografías premiadas recibirán un premio valorado en 50€ y materiales de ISF (camiseta, pendrive, libros, etc.)

Condiciones    

  • Cada participante podrá enviar un máximo de 1 trabajo.
  • Las fotografías premiadas complementarán la exposición realizada entre ISF-MGI y las mujeres de El Salvador “Mujeres en la defensa del territorio y los DDHH y ruptura de estereotipos”.
  • Los trabajos deberán ser originales, propios de los autores o autoras.
  • El jurado podrá declarar nulo el concurso, si los trabajos no alcanzan la calidad suficiente.
  • Los y las participantes de este concurso aceptan las condiciones para la publicación de textos, fotos y videos.
  • El jurado valorará la originalidad de los trabajos y la relación que tiene con el trabajo que desarrolla Ingeniería Sin Fronteras (ISF).

Fecha y dirección de entrega :  hasta el 24 de febrero de 2019, al correo electrónico info.bilbao at euskadi.isf.es con el asunto Argazkia.

CIENCIA, TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Sesión sobre Tecnologías para el Desarrollo Humano en los másters del Instituto Hegoa

En muchas ocasiones la ciencia y la tecnología se presentan como espacios de neutralidad, libres de ideología. Pero, ¿Hasta qué punto Norte y Sur Global hacen un uso diferente de la tecnología? ¿De qué manera se realiza el uso y control de las tecnologías por parte de hombres y mujeres?

Frente a estas preguntas, desde Ingeniería Sin Fronteras-Mugarik Gabeko Ingeniaritza (ISF-MGI) el pasado martes 15 de enero impartimos una sesión para el alumnado de los másteres de Desarrollo y Cooperación Internacional y Globalización y Desarrollo del Instituto Hegoa, en la que propusimos reflexionar sobre el impacto que ciencia y tecnología tienen sobre nuestras posibilidades de construir vidas vivibles.

Acudieron a la sesión una quincena de jóvenes con quienes durante dos horas analizamos estas cuestiones desde un espacio de encuentro y diálogo en el que debatimos sobre el papel de las Tecnologías para el Desarrollo Humano y dimos a conocer el trabajo que ISF-MGI realiza para poner ciencia y tecnología al servicio de la vida.

Asimismo, parte de la reflexión se dedicó a la importancia de incorporar y transversalizar la perspectiva feminista en todo el ámbito de las Tecnologías para el Desarrollo Humano y trabajamos algunos ejemplos de prácticas feministas que se llevan a cabo en la entidad desde tres dimensiones: proyecto, colectivo y personal.

Fue un espacio muy enriquecedor con el que esperamos haber sembrado la semilla de la reflexión crítica y el interés por colaborar con ISF-MGI en la realización de prácticas o voluntariado.