Garapenerako Hezkuntza
Educación para el Desarrollo
Educación para la Transformación Social

SOLIDARIDAD INTERNACIONAL

Artículo escrito por Jone M. Arana.

En la tercera sesión del seminario sobre Desarrollo, Cooperación y Tecnologías para el Desarrollo Humano, reflexionamos sobre los diferentes significados e implicaciones de la palabra Solidaridad, un concepto que se puede analizar desde distintas perspectivas, y que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo.

Algunas de las palabras relacionadas con este concepto son empatía, humanidad, amistad, unión, ayuda, ideas todas ellas que implican un alto componente emocional.

Durante la sesión, se nos muestran diferentes ejemplos de solidaridad que se han producido a lo largo del tiempo.

En algunas ocasiones, la solidaridad se da de manera unidireccional, como en el caso de la organización de un banco de alimentos, donde las personas que los reciben mantienen una actitud pasiva, es decir, reciben la ayuda pero no realizan ninguna acción para cambiar su situación. No se ahonda en la causa del problema, en las circunstancias que provocan que incluso un país con abundantes recursos cuente con población que no tiene acceso a ellos.

A través de otros ejemplos de solidaridad, se nos exponen otros contextos donde las personas que sufren una determinada circunstancia, se organizan en plataformas de denuncia, reivindican sus problemas y toman acciones concretas para solucionarlos. Éste sería el caso de las sufragistas, que en un determinado momento fueron conscientes de su situación y reivindicaron sus derechos.

Una vez analizados varios ejemplos que han tenido lugar en el pasado, llegamos a la conclusión de que la solidaridad debe ser una acción que no sólo se centre en ayudar a un colectivo que se encuentra en una situación complicada o desfavorecida; esta circunstancia es solamente el síntoma o la consecuencia de un problema concreto, deberemos de analizarlo de manera más profunda para conocer el origen, e intentar encontrar una solución más consciente y real.

La solidaridad debe configurarse como algo más que un parche para paliar una situación, debe intentar solucionar el problema desde el origen que lo provoca.

Con este enfoque, podremos afrontar de una manera más efectiva los retos que se nos presenten en el futuro, tales como las crisis de refugiados, la creciente desigualdad entre ricos y pobres, y el cuidado del medio ambiente.

Pobreza y desigualdad

Artículo escrito por Adriana Serras Malillos.

El viernes 2 de octubre tuvimos como ponente invitado a Alfonso Dubois, quien habló sobre la pobreza y la desigualdad. A primera vista, pueden parecer conceptos sencillos y de significado universal. Podría pensarse que pobre es aquella persona que no tiene dinero y que la desigualdad es la diferencia entre las personas de una misma sociedad en cuanto a su poder adquisitivo. Son, sin embargo, definiciones válidas pero incompletas. A nivel socio-político, la identificación y descripción de un problema debería servir para diseñar soluciones.

Actualmente, el primer objetivo de desarrollo sostenible definido en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo es el fin de la pobreza. De acuerdo con los datos aportados por la organización, en 2015 eran 736 millones de personas las que vivían con menos de 1,9 $ al día. Sin embargo, más allá de este umbral, se acepta que la pobreza es un término relativo y multidimensional puesto que una persona con los mismos recursos básicos es capaz de acceder a servicios y oportunidades distintas en función del contexto en el que se encuentre. Amartya Sen, en esta misma línea de pensamiento, considera el bienestar como criterio y afirma que una persona puede considerarse pobre cuando no puede hacer lo que tiene derecho a hacer o cuando no tiene la capacidad para avanzar y ser ella misma.

La definición de pobreza es una catalogación realizada por la sección de la sociedad que mejores condiciones de vida disfruta. Sin embargo, y con el objetivo de dar solución a esta cuestión, existen definiciones más específicas de las diversas formas en las que se manifiesta en las sociedades (pobreza infantil, pobreza energética…). No obstante, más allá de las definiciones, es el análisis de las causas de la pobreza lo que permite tomar acciones efectivas.

Por último, hemos de mencionar que la desigualdad también genera nuevas formas de pobreza al implicar la exclusión de los individuos de las esferas de decisión. De acuerdo con los datos incluidos en la pirámide de la riqueza mundial del 2019 el 10% de la población dispone del 82 % de la riqueza. La percepción de lo que se considera desigualdad en términos salariales puede variar en función del contexto socio-cultural. Por ejemplo, las empresas cooperativas aceptan una diferencia máxima entre el salario mínimo y máximo de 1 a 3. Es notorio que la influencia del sistema económico y político existente tiene un impacto directo en la potenciación de la desigualdad. Este es el caso de la Unión Europea donde la implementación del neoliberalismo en la década de los 90 favoreció el progresivo aumento de la desigualdad.

En la esfera personal, la definición de pobreza, lejos de ser una abstracción, influye en nuestros actos cotidianos. Por ejemplo, llevo más de un año saludando al hombre que pide dinero en la puerta del Eroski. Al principio le dejaba alguna moneda, pero con el paso del tiempo dejé de hacerlo. Pensé que esa no podía ser la forma de solucionar su situación. Pero, ¿quién solucionará su problema? ¿La administración? ¿La gente de a pie? ¿Él mismo? No puedo llegar a saber a ciencia cierta  quién le sacará de sus dificultades. Y si me empiezo a involucrar, ¿hasta qué punto quiero dejar que la cuestión de la pobreza trastoque mi vida? Puedo darle a un pobre dos euros todos los días, pero ¿y 20? ¿Puedo darle puntualmente 200? ¿Y 2000? Me puedo privar de cosas, claro está. Me digo que no soy rica, pero tampoco soy pobre, lo que me sume en un dilema. Sé que hay gente humilde que se ha llevado a un pobre – a veces con su familia – a su casa ¿lo haría yo?

La pobreza, salvo la extrema, es un término relativo, comparativo. Así mismo, la caridad, la solidaridad y la involucración a favor del pobre también lo son. En fin, llego a casa con dos euros egoístas en mi bolsillo, me siento y leo el poema Refugio Nocturno de Bertolt Brecht. Mi confusión es total. 

¿Qué es el desarrollo?

Artículo escrito por Claudia García Ascacibar

¿Qué es el desarrollo? ¿Qué factores se asocian con el desarrollo de un individuo en una sociedad? Para contestar a estas dos preguntas debemos entender el contexto en el que nos encontramos. Pues como bien nos ha explicado hoy Iker Zirion Landaluze todo depende de las gafas con las que se mire. Para responder a estas preguntas hemos ido atrás en el tiempo, a la Segunda Guerra Mundial exactamente, en la cual el desarrollo estaba unido al poder económico. 

Tras la masacre que generó esta guerra la solución que encuentran las potencias para “ayudar” a los países es a través de planes para reiniciar la economía. Aunque esto suene positivo, la creación de infraestructuras y metrópolis solo genera una mayor brecha en la escalera entre las grandes potencias y el resto. Pues bien, eso es lo que no se nos cuenta, que pese a que sigamos gastando e invirtiendo la distancia será la misma pues realmente no hay una escalera. 

El tiempo pasa y con él, nuevos pensamientos nacen y el término desarrollo se empezará a ligar con la salud y la educación. En este camino la mujer seguirá sin entrar en el término de desarrollo puesto que su función será la de la producción y los cuidados.

 Allá por los noventa aparecerán nuevos términos más fieles con la realidad del momento cómo es el Índice de Desigualdad de Género que nos hará entender mejor las diferencias en la distribución de los logros entre los hombres y las mujeres. Si bien es cierto que muestra datos que no se habían reflejado antes, otros quedan algo difusos y pasan inadvertidos. El techo de cristal que las mujeres hoy en día sufren y sufrimos no queda reflejado pues en España en pleno siglo XXI las mujeres seguimos ganando un 22% menos que los hombres por un mismo trabajo. Sin olvidarnos que hoy en día pese a las mejoras en el permiso de paternidad en pro de la conciliación, son las mujeres las que posponen su maternidad por miedo a tener que renunciar a su carrera profesional.

 No podremos hablar de equidad de género hasta que las visitas al dentista de los niños, hacer la lavadora, limpiar los platos, hacer la compra y el resto de las tareas sean de ambas partes. Las estadísticas no son muy alentadoras pues en nuestro país el tiempo que dedicamos las mujeres en estas prácticas es de dos horas y media al día. 

Todo no serán críticas pues la sociedad avanza y con ella aparecerán nuevos temas para definir el desarrollo como es la sostenibilidad ambiental, los derechos humanos y la igualdad de género. Entre las propuestas cabe destacar el concepto indígena Buen Vivir. Plantea un modelo basado en las cosmovisiones basado en el bien común poniendo la vida en el centro. Finalmente, todas estas teorías nos hacen reflexionar en el poder de las personas para cambiar las ideologías de una sociedad. Pues bien, no podremos de manera individual decidir el devenir de toda una generación, pero sí tenemos poder de decisión sobre él. Esto nos lleva a la responsabilidad social individual y en nuestro poder de decisión. Pues no es solo qué compramos si no de que está compuesto, a quién compramos, cuánto, de dónde proviene y con qué fin. 

Ahora, cuando vayas a consumir, recuerda, que tu incides en  la historia, consume consciente.

XXI Seminario sobre Desarrollo, Cooperación y Tecnologías para el Desarrollo Humano.

Ya es septiembre y como cada año volvemos a organizar el seminario sobre Desarrollo, Cooperación y Tecnologías para el Desarrollo Humano.

A través de las diferentes sesiones, el planteamiento del seminario es brindar elementos básicos sobre el Desarrollo Humano y la Cooperación al Desarrollo, y generar una conciencia crítica sobre el panorama de desigualdades existentes, incluida la desigualdad de género y las problemáticas tanto en los países del llamado Sur Global como el Norte Global.

Para todo ello participarán ponentes representantes de entidades de la sociedad civil y de la Cooperación de Bizkaia, que plantean sesiones con metodologías participativas y de debate, que visibilicen el enfoque de género y que incluyan material complementario que sirva para profundizar en los temas planteados.

El curso está dirigido a personas de cualquier formación interesadas en adquirir conocimientos básicos relacionados con la cooperación al desarrollo, e incluirá sesiones de especial interés para estudiantes de carreras científicas que pretendan realizar su Trabajo Fin de Grado en ámbitos vinculados a la Transformación Social.

La edición XXI se llevará a cabo en formato semipresencial durante el último trimestre de este año 2020, del 2 de octubre al 11 de diciembre, durante las tardes de todos los viernes. Además de estas sesiones, se realizarán dos salidas para ahondar en los temas trabajados durante las jornadas.

Para más información puedes visitar la página web del seminario:

https://euskadi.isf.es/seminario-isf-2020/#tab-id-1

¿Quién defiende a quien defiende?

Tras realizar varios encuentros en los que pudimos conocer de primera mano la labor de defensoras del territorio y de los Derechos Humanos, nos queríamos preguntar por los mecanismos y redes de solidaridad que se activan para la protección de estas defensoras. ¿De qué forma operan? ¿Hasta qué punto están resultando adecuados? Muchas de las defensoras hacen frente a formas de violencia por motivos de género, como violencia sexual y amenazas, hostigamiento y campañas de difamación vinculadas a su condición de mujer. Ante esta situación, nos planteamos: ¿qué papel podemos desempeñar las entidades del Norte Global para dar apoyo en la defensa en la conflictividad?

Fernando Armendáriz, activista de derechos humanos de Protection International, nos comparte algunas de las claves que es importante considerar. Defender Derechos Humanos significa enfrentarse a poderes económicos, supone una lucha permanente contra todos los tentáculos que emanan del extractivismo. Se trata de una actividad de alto riesgo que, en el caso de las mujeres, cuenta con un extra de vulnerabilidad al no verse siempre acompañadas en su lucha por sus comunidades. En este contexto, Protection International propone un acompañamiento que fortalezca lo comunitario e incida en el ámbito internacional, pasar de los mecanismos de protección a las políticas públicas.

Al abrir el diálogo entre las asistentes, escuchamos testimonios desde distintas posiciones, desde defensoras que se han visto obligadas a alejarse de sus territorios por las amenazas recibidas, a activistas del Norte global que siguen repensando su forma de posicionarse en el tablero global de la solidaridad internacional. En este sentido, se incide en la importancia de revisar los privilegios desde los que partimos para poder hacer un acompañamiento adecuado a las personas que están en primera línea poniendo su cuerpo. Todavía nos queda mucho camino por recorrer en ese sentido.

Dinámicas que se han visto complejizadas ante una pandemia global por la que muchos Estados han encontrado la excusa perfecta para suspender muchas medidas de protección. Si aplicamos una perspectiva feminista, ligada a necesidades psicoafectivas, justo en momentos como el actual es más importante que nunca fortalecer las medidas de acompañamiento, apoyar en el sostenimiento emocional de defensores y defensoras, yprepararnos para el nuevo embate que se acerca ante una mayor privatización de los bienes comunes.

A más agresiones, más lucha y resistencia. Pero también, no nos olvidemos, más y mejor acompañamiento.

ACUERDO DE COLABORACIÓN ENTRE ISF Y GOIENER

Ingeniería Sin Fronteras País Vasco – Euskal Herriko Mugarik Gabeko Ingeniaritza (ISF-MGI) y GOIENER, cooperativa de generación y consumo de energía renovable, hemos firmado un acuerdo de colaboración para afianzar e impulsar nuestras relaciones a favor de una transición energética y democrática. 

La época que nos toca vivir está sujeta a grandes incertidumbres, que conllevan una constante adaptación a las realidades que se nos imponen. Una sociedad que promueva personas atentas al desarrollo humano antes que a los intereses económicos, con una mirada a la cultura y raíces de las que nace, en escucha de su entorno y sin miedo, será una sociedad sana y justa.

En este sentido tanto ISF-MGI como GOIENER nos reconocemos en la consecución de este tipo de sociedad. Entidades que ante la lógica del mercado y del estado impulsamos valores que proceden de la lógica de la comunidad, de las relaciones horizontales entre la ciudadanía, valores como la solidaridad, el trabajo en común, la colaboración y una visión renovadora de la democracia social,  la participación social y la innovación civil.

Ambas entidades tenemos vocación de transformación social y también de trabajar en común con otras entidades de carácter comunitario, principalmente cooperativas, para conseguir dicha transformación. Por ello, consideramos fundamental la intercooperación, una intercooperación que tiene como objetivos la solidaridad, el bienestar de la ciudadanía y hacer una aportación al bien común.

Esperamos que este primer paso hacia la construcción de una agenda y proyecto compartidos sirva a la construcción de espacios fértiles para la generación de pensamiento crítico y alternativas al alcance de toda la ciudadanía.

Reflexión sobre economía ecológica

Artículo escrito por Iñigo Ubierna

En primer lugar cabe destacar que la económica ecológica empieza a adquirir una mayor relevancia en los últimos años, gracias al aumento de la consideración de la población sobre la crisis ambiental a la cual nos estamos enfrentando. Es por eso, que somos conscientes que se debe de llevar a cabo una transición energética, ya que el modelo energético actual difícilmente pueda seguir siendo viable durante más tiempo, aunque no en la medida que lo deberíamos de ser. 

Por esto mismo, de primera mano todos nos debemos hacer una reflexión sobre la cantidad de recursos que empleamos y la necesidad de utilizar los mismos, ya que muy difícilmente sin reducir nuestras necesidades (si, digo necesidades porque en eso lo hemos convertido) dificilmente se puede resolver algo. 

Encuentro muy complicado definir la forma de frenar la situación actual, llevando a cabo medidas duraderas, ambientalmente sanas y económicamente viables. Ya que, la tecnología existente demanda gran cantidad de recursos y ambientalmente no termina de ser sostenible, ya que tanto en el lugar de extracción de los materiales necesarios para su construcción como durante su vida útil no suelen ser sostenibles. Además si incluimos la variable social, la complejidad aumenta considerablemente. 

En mi opinión, la solución a los problemas que presentamos no radica en un único modelo como la electrificación de la producción energética (calor, movimiento..) como se está planteando en muchos casos, como los hemos conocido hasta ahora, empezamos con la biomasa, seguimos con el carbón y petróleo y actualmente estamos agotando las reservas de gas natural. Por esto mismo me imagino un futuro con un amplio rango de tecnologías variables y eficientes en base al lugar de aplicación de la misma. Ya que mediante la eficiencia y en la optimización de los recursos quizás tengamos una oportunidad. Aunque deberemos de buscar el nexo común entre todas las tecnologías para evitar las perdidas energéticas (aumento de CO2), materiales (finalización de los recursos), sociales( reducción de los derechos) 

Para finalizar, creo que se trata de un tema al que se le da una importancia muy pequeña y realmente tiene implicaciones muy notables a todos los niveles de nuestra sociedad, por lo que animaros a darle una vuelta y comentarlo con amigos y demás, para que en un futuro no muy lejano tenga una mayor relevancia, que los rescates a los bancos, el desarrollo del turismo y otras grandes distracciones.

Tecnologías para el Desarrollo Humano

Artículo de Ondiz Zarraga

Cuando pensamos en la ciencia, solemos imaginarla como algo pulcro, ordenado y objetivo, ajeno a la irracionalidad y subjetividad que caracterizan a la sociedad. Su hija, la tecnología, comparte en nuestra visión esas mismas características, aparte de una personalidad propia que la lleva a evolucionar de manera ajena al ser humano, que se ve en la necesidad de adaptarse a ella.

Esta concepción de la ciencia y la tecnología nos permite a los ingenieros olvidarnos de que somos personas y de que, como tales, acarreamos un contexto, y, así, vivimos felices en nuestro pequeño mundo de respuestas exactas. Pero es peligrosa. Especialmente cuando la mayor parte de los problemas que sufre actualmente la humanidad (acceso al agua y a la energía, gestión de residuos …) son problemas tecnológicos y somos precisamente las personas técnicas las que estamos tomando decisiones que empujan al mundo en una dirección concreta. Lo hacemos, además, tendiendo a la intervención tecnológica, sin pensar antes en las implicaciones éticas, considerando cualquier efecto negativo que hemos provocado un daño colateral inevitable.

Me pregunto por esto si de verdad pretendemos que la ingeniería sirva a su objetivo de resolver los problemas de la sociedad. Si es así, necesitamos empezar a incluir otros aspectos en nuestros análisis. De la misma manera que discutimos los aspectos económicos y técnicos de cualquier artefacto, deberíamos preguntarnos quién tiene acceso a la tecnología que estamos desarrollando y a quién deja fuera, a los intereses de quién responde, si debemos crear algo solo porque se pueda y otras cuestiones complejas que nos afectan y que solemos obviar por no considerarlas parte de nuestro trabajo.

No tenemos excusa: las herramientas tanto teóricas como prácticas que necesitamos en muchos casos ya existen. Pienso, por ejemplo, en las tecnologías adecuadas, un concepto que nos acompaña desde los 70 y que jamás oí mencionar en mis diez años de educación técnica. Voy más allá: la única vez que me hablaron en un ambiente académico de la (no) neutralidad de los saberes científicos y los intereses que tienen detrás o se cuestionó el papel que tiene la tecnología en la sociedad fue en una clase de filosofía cuando tenía quince años.

En definitiva, creo que para hacer bien nuestro trabajo no necesitamos respuestas más exactas sino mejores preguntas. Solo cuando empecemos a preguntarnos explicítamente por qué hacemos lo que hacemos dejaremos de disfrazar de decisiones técnicas aquellas que son en esencia éticas y políticas.

Reflexión sobre el FEMINISMO.

¿Qué es el feminismo? ¿Es preferible el empleo del término en singular o en plural? ¿Qué entraña cada uno de ellos? ¿Cuáles son las principales preocupaciones y retos? ¿Qué hay de utópico y qué hay de posible en ellos? ¿Qué tiene que ver el feminismo con la economía? De hecho, ¿qué es la economía? Estas y muchas otras preguntas surgieron en el tercer seminario. Preguntas que no aceptan respuestas cerradas porque en una realidad dinámica y que cambia a velocidad de vértigo el debate, la reflexión y la (auto)crítica en torno al movimiento y sus fines deben ser constantes. No obstante, trataré a continuación de poner en palabras el conjunto de ideas que para mí se desprenden de la sesión.

En primer lugar, el feminismo quedó definido como un movimiento social y político -no solo de mujeres y no solo para mujeres- que pretende la transformación hacia un sistema político, económico, social y cultural caracterizado por la igualdad, la libertad, la justicia y la solidaridad.

Sin embargo, en el camino hacia ese fin, las tendencias ideológicas, propuestas y medios dentro del movimiento son muy variopintos. De ahí proviene el debate acerca del uso de la forma singular o de la forma plural del término. Las opiniones en este sentido fueron diversas, pero en mi opinión la colectividad y unión del movimiento en torno a una finalidad común está por encima de las diferencias. Y no solo eso, sino que creo que un feminismo sólido debe ser capaz de reconocer y aglutinar las diferencias (de clase, raza y sexualidad entre otras) y la diversidad entre mujeres de tal forma que la interseccionalidad deje de ser un concepto etéreo y se articulen los mecanismos necesarios para verlo traducido en la práctica.

En segundo lugar, hay que destacar que las preocupaciones y los focos de pensamiento acción feministas son muchos. Esto es así porque el sistema patriarcal atraviesa absolutamente todas las facetas del día a día y la cotidianidad de la vida de las personas. Pero, posiblemente, en un intento por jerarquizar los aspectos que interfieren en las relaciones de poder que están establecidas en la actualidad, la división sexual del trabajo cobra una importancia central. Y hablar de esto es hacerlo, necesariamente, de economía: una ciencia que es entendida en clave de capital, beneficio y funcionamiento del mercado; cuando en verdad debería concebirse en clave de satisfacción de necesidades biopsicosociales y sostenibilidad de la vida. Esta última es la que propone la economía feminista, pero analicemos un poco mejor las diferencias:

Debido al modelo de desarrollo y producción capitalista la idea de producción ha pasado de entenderse como la producción de bienes y servicios para satisfacer necesidades humanas a hacerlo como la producción como aquello que genera crecimiento económico. Por esto, hemos reducido el concepto de valor al de precio, valorando solamente el crecimiento económico y la creación de riqueza e infravalorando cosas esenciales para sostener la vida que no cuentan como riqueza. Nos hemos creído la idea de que el crecimiento económico es bueno incluso a costa del deterioro relacional y ecológico, separando economía y vida sin reparar en que mejoramos la primera a costa de empeorar la segunda.

Todo lo anterior ha derivado en un reduccionismo del concepto de trabajo al de empleo, valorando solamente el trabajo que se intercambia en la esfera mercantil e infravalorando el trabajo doméstico, de autoabastecimiento, voluntario, etc. Hemos hecho una división (estúpida) entre trabajo productivo y reproductivo ignorando el valor del segundo que es el que permite la plusvalía necesaria para dedicarse al primero. Pero es que además, en esta división entre la esfera privada y la esfera pública hemos realizado tan construcción social del sexo biológico que hemos atribuido roles de genero estancos que han asociado al hombre con la primera y a la mujer con la segunda.

Por ello, la economía feminista pretende: transformar el sistema económico, poner en valor la idea de interdependencia y potenciar la corresponsabilidad y la revalorización de las tareas de cuidados. En relación a lo primero: a) es necesario el decrecimiento económico porque el medio natural, garantía de nuestra supervivencia, no es capaz de seguir un ritmo de regeneración tan rápido como el que tenemos de consumo; y b) se debe garantizar la equidad en las oportunidades de acceso al mercado laboral -salarios, ámbitos, cargos, etc.- de tal forma que la igualdad que recogen las leyes en nuestros Estados democráticos se aplique en la práctica. En relación a lo segundo, destacar que toda persona es a su vez cuidadora y receptora de cuidados -propios y ajenos- a lo largo de la vida, aunque con mayor o menor intensidad bajo determinadas circunstancias. En relación a lo tercero: a) debemos como sociedad poner en valor aquellas acciones diarias, aquellos trabajos cotidianos, que permiten a las personas estar en unas condiciones físicas y psicológicas adecuadas para su rendimiento en los empleos; y b) se debe educar en la ruptura de los roles sociales establecidos y promocionar la responsabilidad compartida de las tareas de cuidados.

En tercer lugar, y para ir finalizando, me gustaría añadir una última opinión personal: El hombre no es el ideal. Quiero decir, en la transformación social que se pretende, la idea de que la figura del hombre, envuelto en el sistema capitalista supremacista blanco y cisheteropatriarcal, y sus derechos son el horizonte a alcanzar me parece erróneo en tanto que este representa la estructuración de relaciones de poder, subordinación y violencia que radican en diferentes ejes de desigualdad, que no se configuran como característicos de un sistema justo ni solidario. Por tanto, la igualdad real en la cual nadie quede en los márgenes por algún otro vector como la clase, la raza o la sexualidad, requiere de la construcción de un nuevo sistema de organización política, económica y social.

Por último, añadir la existencia de alternativas, no solo en el plano económico, que llevan toda esta reflexión teórica a la práctica desde la acción por y para el cambio, en y con la comunidad. Nombrar y agradecer a las que se nos presentaron: Pikara Magazine (activismo periodístico y democratización de la divulgación de contenidos feministas a través de la red), Plataforma_a (educación, visibilización y control de presupuestos por y para defender la presencia de las mujeres en el arte y la cultura) y Sorkin (acción para la visibilización de las mujeres en la ciencia y la contribución a ampliar el imaginario social acerca de las aptitudes, las capacidades y la presencia de las mujeres en diversos ámbitos tradicionalmente negados).

Saioa Laderas Cajide 18/10/2019

Defensoras del territorio ante la amenaza del modelo extractivo

El próximo jueves 28 de marzo tendremos una sesión muy especial de la Escuela de Activistas. Nos acercaremos a la realidad que viven defensoras y defensores del territorio frente a los avances del modelo extractivo. Una lucha en la que los intereses económicos y la falta de garantías se traducen en altos niveles de represión para las personas activistas que se oponen a los proyectos extractivos. En 2018 se calcula que fueron asesinadas 321 activistas de las cuales el 75% eran ambientales.

En el marco del Ekozimaldia 2019, proyectaremos “No tenemos miedo”, documental que recoge el proceso de lucha que consiguió la prohibición de la minería metálica en El Salvador. Vidalina Morales, lideresa comunitaria y defensora ambiental, miembro de la lucha contra la minería metálica en El Salvador, nos ofrecerá su testimonio de primera mano. También nos acompañará Itziar Caballero (CEAR Euskadi) para reflexionar sobre cómo se entiende actualmente la protección a defensoras y defensores de Derechos Humanos y de qué mecanismos y herramientas de protección disponemos. ¡Te esperamos!

Fecha: 28 de marzo de 2019, jueves

Hora: 17:00-19:00

Lugar: Escuela de Ingeniería de Bilbao, aula P1G1