Demostración de cocinas solares en el Campus de Gipuzkoa de la UPV/EHU

Bajo estas líneas compartimos la relatoría escrita por Hugo Cuesta Olano, alumno del Grado en Ingeniería Técnica Industrial en Mecánica, y que en la actualidad está realizando unas prácticas con ISF-MGI Bilbao y elaborando su TFG en el marco del “Diseño de una red de abastecimiento y saneamiento de aguas” en la comunidad de San Jose Guadalupe, El Salvador.

El pasado 30 de abril; desde ISF-MGI, llevamos a cabo una demostración de cocinas solares en el Campus de Gipuzkoa de la UPV/EHU. La jornada se organizó en conjunto con alumnado participante en el programa IKD GAZtE,  que tiene como principal propósito promover el empoderamiento del estudiantado en el proceso de implantación de metodologías de aprendizaje activo en UPV/EHU en el marco del modelo IKD de desarrollo curricular (+info). En la jornada contamos también con la presencia de integrantes Colectivo Zompopo, que se acercaron para ver el funcionamiento de las cocinas solares,  ya que desde su colectivo trabajan en  el diseño participativo para la optimización y realización de cocinas y fogones mejorados de biomasa en comunidades de Nicaragua, fomentando prácticas locales y auto-suficientes basadas en la participación colectiva como alternativa real de cambio.

Personas de IKD GAzTE e ISF-MGI al inicio de la jornada

 

El evento dependía en su gran parte de la presencia del sol, condición imprescindible para hacer eso que a la gente tanto le gusta y le asombra: cocinar única y exclusivamente con la energía solar. A nuestra llegada al Campus donostiarra nos recibió con los brazos abiertos, lo que presuponía un éxito asegurado. Nos pusimos manos a la obra con el despliegue de la exposición y diferentes modelos de cocinas solares en el césped de delante del aulario Ignacio Mª Barriola, lo cual llamó la atención de un gran número de alumnado allí reunido.

Alumnado interesado en la demostración

A lo largo de la mañana las nubes se presentaron y dificultaron la demostración y la preparación de la comida, pero aun así, se intentaron preparar una paella de verduras y chistorra frita, siempre a merced del sol ¡Nada malo para nuestro paladar!, aun así el tiempo jugó una mala pasada y no se pudo hacer la paella como se tenía pensado inicialmente, pero las personas que se acercaron pudieron catar chistorra frita y comida ecológica, todos ellos productos elaborados de manera natural, sin elementos artificiales y respetando el medio en el que se producen. Por ello y por su sabor, nos supo ¡todo doblemente riquísimo!

 

Chistorra en cocina solar

A pesar de no conseguir cocinar como hubiéramos querido, hubo una gran asistencia de público que se acercó a informarse, y pudo conocer el funcionamiento de los diferentes tipos de cocinas solares, mostrando asombro e interés sobre el tema y tomando conciencia sobre otras técnicas de cocinado alternativas a la convencional, que resultan más ecológicas y suponen un mejor aprovechamiento de las tecnologías y de los recursos.

 

Paella en horno solar

En la demostración mostramos un horno solar, construido y realizado por ISF-MGI; que consiste en una caja térmicamente aislada, diseñada para capturar la energía solar y mantener caliente su interior; una cocina solar de concentración que se basa en concentrar la radiación solar en un punto, típicamente a través de un reflector parabólico. En dicho punto se coloca la sartén que cocinará los alimentos, y una cocina mixta, que es una mezcla de las dos variedades anteriormente citadas. Información sobre los tipos de cocinas (conceptos teórico-técnicos, funcionamiento, ventajas e inconvenientes, recetas) puede encontrarse en el siguiente enlace.

 

Cocina solar

Hugo Cuesta Olano

 

 

 

Relatoría sobre las Jornadas de Tecnología, Desarrollo y Sociedad

El pasado 30 de octubre tuvimos la oportunidad de disfrutar de ponencias muy interesantes  dentro de las V Jornadas de Tecnologías, Desarrollo y Sociedad organizadas por Ingeniería Sin Fronteras-Mugarik Gabeko Ingeniaritza en la Universidad de Deusto.

Bajo estas líneas compartimos la relatoría escrita por Elena Muniozguren Echániz, alumna del doble grado en Derecho y Relaciones Internacionales de la Universidad de Deusto, y que en la actualidad está realizando una colaboración con ISF-MGI  en el marco de la Asignatura de Libre Elección Desarrollo Global y Migraciones que fomenta la participación del alumnado en la organizaciones y asociaciones de Bizkaia.

La relatoría de Elena hace referencia a las ponencias del segundo bloque de las jornadas, que bajo el título Introducción del enfoque de género y las TDH en la universidad constó de tres intervenciones (ver programa completo aquí).

La primera intervención fue la de Inmaculada Tazo Herrán. Inmaculada es profesora del Departamento de Máquinas y Motores Térmicos de la UPV/EHU desde hace 15 años, ha trabajado también en un centro tecnológico, ha estado ocho años en la Junta del Colegio Oficial de Ingeniería Industrial de Araba y ha tenido la oportunidad de conocer y practicar la ingeniería desde diferentes perspectivas.

V Jornadas TDS. Intervención de Inmaculada Tazo

El objetivo de Inmaculada Tazo, con su estudio titulado “Acercando una mirada de género a la investigación en las Escuelas de Ingeniería de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)”, ha sido analizar la presencia e influencia de los valores culturales y de género en la situación actual de las mujeres en la investigación y las escuelas de ingeniería. Para ello ha abordado el hecho de que la ingeniería es un ámbito masculinizado, en el que las elecciones que toman, los obstáculos que enfrentan y las estrategias que adoptan las mujeres, son en muchos casos diferentes a las de los hombres.

En primer lugar, el estudio aborda la cuestión de la situación de mujeres en el sistema de la Ciencia y Tecnología. Esta cuestión pone sobre la mesa diferentes posiciones e hipótesis, y podemos destacar los estereotipos de género y su influencia.

Después, se realiza un diagnóstico de la situación actual, lo que sería un estudio cuantitativo donde la fuente principal de trabajo fueron los datos que se facilitan desde la Universidad en cifras de la UPV/EHU.

Teniendo en cuenta las distintas ramas de estudio, son las técnicas, es decir, ingenierías y arquitectura, es las que menos mujeres hay, menos del 30%. A la vista de los datos, puede deducirse que las mujeres siguen prefiriendo las carreras tipificadas como femeninas.

Vamos ahora a mostrar dos datos para que os hagáis a la idea de la presencia de mujeres en el ámbito de la ingeniería:

  • Segregación territorial: titulaciones como ingeniería electrónica e industrial, eléctrica, marina, mecánica, tienen un muy bajo número de mujeres matriculadas. Ingeniería ambiental, sin embargo, tiene cerca de un 60%. La palabra industrial está relacionada con la industria y, por lo tanto, a las mujeres les echa para atrás.
  • Profesorado masculino- femenino. En la Escuela Técnica Superior de Náutica y Máquinas Navales, por ejemplo, el porcentaje de mujeres docentes es pequeño y a nada que entre alguna mujer más el porcentaje sube. Dentro de los centros dela UPV/EHU que estrictamente imparten ingeniería, la escuela que cuenta con un menor porcentaje de mujeres docentes es la Escuela Universitaria de Ingeniería de Vitoria-Gasteiz.

Las mujeres se matriculan más en las ingenierías superiores que en las que antes se llamaban “técnicas”. Y se percibe que el relevo generacional no ha llegado a ciertos ámbitos, enfocados a máquinas, estructuras, laboratorios.

Pasamos ahora al ámbito de investigación. La verdad es que hay muchos departamentos en los que hay una mujer dirigiendo un grupo de investigación, no obstante, en general sigue habiendo muchas menos mujeres, si bien en minería y metalurgia el porcentaje es prácticamente igual.

Los obstáculos específicos más destacables que encontramos para las mujeres en este ámbito son el hecho de que en comparación con el hombre tenemos que demostrar más, también tenemos que compatibilizar los roles de mujeres trabajadoras y madres, dificultades a la hora de gestionar el tiempo y falta de modelos femeninos puesto que en épocas anteriores la discriminación de la mujer era absoluta.

Las conclusiones que podemos sacar del estudio de Inmaculada Tazo, es que no se considera poner en marcha ninguna estrategia y que el mundo de la investigación es un mundo de poder, en el que es muy difícil conseguir entrar, pero en el que tampoco es posible hablar de discriminación explícita, ya que, como ha apuntado Inmaculada, son muchas las mujeres que están dirigiendo estos grupos de investigación.

La segunda intervención fue la de Vanesa Calero, titulada “Una aproximación a la relación entre ciencias, tecnologías y feminismos”.

En la ciencia moderna (siglo VXII) había un ejercicio de poder del hombre sobre la naturaleza. Las premisas y principios para ejercer ese poder, tales como la objetividad, la razón o la mente, eran considerados masculinos,  frente a los femeninos, como pueden ser la subjetividad, el sentimiento o la naturaleza.

En la ciencia y tecnología como construcción social, se tienen en cuenta los efectos del sistema ciencia-tecnología sobre las personas y sobre el género.  Se asume que el sistema tecnocientífico engloba ideas, artefactos, personas… y lo que en la perspectiva se quiere trabajar principalmente, es el tema de los estereotipos.

Como muestra de ello se proyectó un vídeo titulado “Science: It´s a girl thing”, que creado por la Comisión Europea en el marco de una campaña para intentar concienciar a la sociedad que el mundo de la ciencia no estaba cerrado a las mujeres, fue al poco tiempo de su lanzamiento censurado por su contenido sexista.

En el blog Mujeres con Ciencia podemos encontrar  la historia de Ben y Bárbara Barres. Pues bien, realmente Ben y Bárbara no son hermanos, son la misma persona, y es que Bárbara se convirtió en Ben tras una operación de cambio de sexo. Tras una exposición de Ben Barres, un investigador hizo un comentario cuanto menos llamativo “Ben Barres gave a great seminar today, but then his work is much better than his sister’s”, es decir, que el trabajo de Ben había sido mejor que el de su hermana Bárbara. ¿Encontramos o no encontramos discriminación? Quizás este investigador podría haber dejado su faceta machista en casa y apartarla del ámbito profesional.

Finalmente, Vanesa Calero nos mostró unos datos inadmisibles para los tiempos que corren, ya que en el ámbito de las ingenierías y la arquitectura, sólo hay un 23% de mujeres, encontramos una gran discriminación vertical, es decir, las mujeres no están en los puestos importantes y la diferencia de sueldo por la realización del mismo trabajo puede llegar a superar el 30%. Algo muy llamativo que, personalmente, me hace pensar que el sexismo era tan enorme anteriormente, que las mujeres que hacían investigaciones se escondían detrás de nombres de hombres para que sus trabajos fuesen leídos. Soy estudiante de un doble grado en Derecho y Relaciones Internacionales, más de la mitad de la clase somos mujeres, y para nada me imagino a ninguna de nosotras escondiendo nuestros nombres, si una persona está donde está es porque vale, independientemente de su sexo.

Al final, aquello que se conoce y aquello que no se conoce termina siendo una pieza clave en la producción, transmisión y reproducción del conocimiento.

Por último, tenemos la ponencia de María San Salvador del Valle González, voluntaria de ISF-MGI que durante el curso 2013/2014 realizó su Trabajo Fin de Grado en cooperación al desarrollo con IRRI Mexico.

María nos contó su experiencia durante la realización del TFG, que anteriormente había relatado en este mismo blog (aquí). Años atrás, María ya había sido cooperante colaborado en centros de educación y de salud en Honduras. Estudió Ingeniería Industrial en la ETSI de Bilbao de la UPV/EHU, e hizo una estancia en Finlandia gracias a una beca Erasmus estudiando el ámbito de energías renovables y desarrollo sostenible. A la hora de abordar su TFG, María se intereso por problemas reales de su área de especialización en países del Sur, con la intención mezclar la Ingeniería con lo social.

En relación con su labor realizada en México, María nos explicó el funcionamiento de los biodigestores, ya que su labor allí consistió en la optimización de este tipo de artefactos. Son sistemas que se instalan en granjas familiares de zonas marginales y utilizan el estiércol de los animales para conseguir energía y abono.

También pasó 3 semanas en Mexico DF, donde estaban las oficinas centrales de la organización. DF es considerada una de las ciudades más peligrosas del mundo en lo que se refiere a las mujeres en el transporte público, donde existe una zona reservada para niños y mujeres, lo que supone un parche, no una solución al problema.

Después estuvo en Puebla y Tlaxcala. Al equipo y a las familias les sorprendía que se encontrase haciendo ese trabajo. Las mujeres eran las que más habían notado el impacto en estas tecnologías, ya que son ellas quienes cocinan y se encargan de la casa. Además, el horno de leña provocaba enfermedades, y esta solución alternativa hace que las enfermedades desciendan. Esta solución, además, ha unido a la familia ya que esta tecnología hace que todos tuviesen una pequeña responsabilidad compartida.

Una anécdota curiosa que nos comentó fue que en Riviera Maya, cuando pedían información, la respuesta la daban siempre mirando a los hombres, nunca a las mujeres.

Para terminar, decir que María apuesta por un mayor fomento del acercamiento del desarrollo y la cooperación a las universidades, ya que es en Finlandia donde ella descubrió que con la ingeniería se puede cambiar la realidad de las personas y colectivos más desfavorecidos, pero no debería ser necesario ir a ningún sitio para cerciorarse de esa realidad.

TFGs con valor social

Los Trabajos de Fin de Grado (TFG) en cooperación están, cada vez más, a la orden del día. Maria San Salvador es una de las personas que optó por volcar sus conocimientos en este ámbito e Iñigo Hernández está a punto de iniciarse en dicho mundo.

A pesar de estudiar diferentes carreras su vinculación con la UPV/EHU les ha llevado hasta ISF-MGI. María terminó Ingeniería Industrial hace unos meses en la ETSI de Bilbao y a Iñigo le quedan unos meses para terminar Arquitectura en la ETSA de Donostia. Quisimos  juntarles, en diciembre, en una breve entrevista cruzada para descubrir sus inquietudes y motivaciones antes y después de realizar el TFG.

Dos carreras, dos centros, pero mucho en común. Ella y él nos lo cuentan:

¿Por qué un TFG en Cooperación?

[Iñigo] El tema de la cooperación desde hace dos años me interesa cada vez más. Llevamos un tiempo tratándolo en la universidad y he tenido contacto con distintas ONGs, lo que ha hecho que me haya decantado por dedicar mi TFG  a la cooperación. Espero que me pueda servir para seguir aprendiendo de este tema y poder seguir ayudando en lo posible.

[María] Siempre me ha interesado el mundo de la cooperación, hace unos años estuve un verano como voluntaria en Honduras y en aquella ocasión participé en proyectos de educación y centros de salud y desde entonces, pensaba  sobre cómo colaborar utilizando mis estudios de ingeniería. Me pareció una gran oportunidad el realizar el TFG como un primer paso para combinar ambas cosas. Lo vi como una oportunidad de que mi proyecto de fin de carrera no fuera solo una forma de terminar mis estudios de ingeniería,  sino utilizarlo al mismo tiempo para colaborar en donde pudiera ser útil.

¿Qué es lo más destacable de la experiencia en el terreno?

[Iñigo] Espero conocer a fondo el trabajo que realiza la ONG, poder ayudarles y conocer a la gente con la que trabajan, para que a mi vuelta, pueda realizar el TFG con más ganas dado que ya conocería a las personas que van a ser las destinatarias. Al final, además de un viaje para recopilar información, sobre todo quiero que sea una experiencia inolvidable.

[María] Más allá de lo que aprendí, desde el punto de vista técnico de la ingeniería, me quedaría con lo que te aporta como persona. He aprendido sobre otra cultura, otras costumbres, a desenvolverme en un lugar donde las prioridades, los ritmos y la organización son diferentes, y lo he aprendido de las personas, de las familias con las que he convivido y de los compañeros con los que he trabajado que te contagian su pasión por hacer algo en lo que realmente creen.

¿En qué medida crees que la realización de este tipo de TFG supone una acción transformadora?

[Iñigo] Mi TFG consistirá en el rediseño de la vivienda de emergencia que actualmente utiliza la ONGD destinada para los habitantes de comunidades con riesgo de exclusión. Un rediseño de acuerdo a los materiales, a la tradición y a la habitabilidad supondría una mejora de la calidad de vida de las personas destinatarias de esas casas.

[María] Por mi experiencia, conceptos como “impacto    social”, “personas”, no salen a relucir en la formación tradicional en ingeniería y la posibilidad de hacer una TFG de este tipo aporta esa otra dimensión social que me parece fundamental. Creo que la ingeniería tiene un gran potencial en mejorar la vida de las personas y veo la realización de este tipo de TFG como un primer paso en dirección a convertir la Universidad en una Institución crítica y de transformación social en donde ese factor social sea una parte importante de la formación.

¿Qué crees que este TFG te aportará de cara al futuro?

[Iñigo]  Me gusta creer que aparte de ser una formación en materias de cooperación y de construcción, sobre todo va a ser para aprender y mejorar como persona, dedicando tiempo a realizar proyectos que pueda suponer una mejora en la vida de personas que de verdad lo necesitan.

[María] Por un lado, me ha aportado conocimientos sobre energías renovables que creo pueden  serme muy útiles de cara al futuro, no sólo conocimientos teóricos sino que la experiencia en terreno me ha dado la posibilidad de aprender mucho sobre la práctica y el funcionamiento real    de los sistemas. Además como comentaba antes, el hecho de haber trabajado en un país diferente, con otras costumbres, otras formas de hacer las cosas e incorporándome a un equipo ya en funcionamiento, te aporta experiencias que creo que serán fundamentales para poder desenvolverme tanto en mi vida profesional como personal.

¿Algo más que  quieras compartir?

[Iñigo]  Nada más exceptuando el hecho de que no veo el momento de irme ya a trabajar con la ONGD!

[María] Simplemente decir que recomiendo muchísimo la experiencia. Por supuesto es un reto en ocasiones complicado, pero creo que lo que aporta lo supera con creces.

En el blog podeis encontrar todo lo que María nos ha ido contando sobre la realización de su TFG con IRRI México.

A estas alturas Iñigo ya ha vuelto de Argentina, y está finalizando la redacción de su TFG, tras realizar su estancia en terreno con Techo, de la que trajo consigo de vuelta muchos aprendizajes.  Os dejamos a continuación un par de fotos que muestran su trabajo durante la estancia.

Iñigo, participando en un taller

Iñigo, junto al grupo de personas voluntarias de Techo

 

Presentación del proyecto de cooperación al desarrollo con la asociación salvadoreña ACUA

El 11 de diciembre del 2014 tuvo lugar en la Escuela Politécnica de Donostia una charla en la que Iratxe Braceras, técnica de proyectos de nuestra asociación, dio a conocer el proyecto de cooperación internacional “Organización de la sociedad civil y fomento de la participación democrática en la construcción de políticas públicas para la gestión integrada de los recursos hídricos en El Salvador” que hemos comenzado recientemente.

En el siguiente documento puede leerse un resumen de los temas  tratados en la presentación. Desde aquí agradecer al personal docente e investigador (PDI) y personal de administración y servicios (PAS) de la Escuela Politécnica de Donostia el apoyo prestado; ¡os iremos informando periódicamente del avance del proyecto!

Escuela Móvil de Agua y Saneamiento Básico

EMAS es en castellano el acrónimo de Escuela Móvil de Agua y Saneamiento Básico. Pero no es sólo eso. EMAS es también el conjunto de técnicas y conceptos relativos al agua y el saneamiento que incluye recogida de agua de lluvia, calentadores solares, aeromotores, tratamiento de agua, y una gran variedad de bombas de agua, así como sistemas de perforación manual. Su miembro fundador y director académico es Wolfgang Eloy Buchner, y cuenta con el apoyo de un grupo de voluntarios en Munich, Alemania. EMAS es una organización No Gubernamental de Desarrollo con sede en Bolivia que no financia proyectos pero apoya como socio a iniciativas locales en la capacitación práctica y teórica bajo la modalidad de “aprender- haciendo” y también realiza a pedido consultorías en América Latina, África y Asia. Para conocer mejor EMAS puede consultarse su página web y su repositorio de vídeos en internet.

En este post entrevistamos a Jaime Aguirre, joven ingeniero que participó en un taller de formación con EMAS en Bolivia en 2014, y que a su vuelta, se acercó a ISF-MGI y a la Universidad para darnos a conocer la organización y su trabajo.

Jaime Aguirre (Alfaro, La Rioja, 1982) estudió ingeniería industrial en la Universidad de Zaragoza y una vez terminada la carrera, durante el 2013, estuvo trabajando para una empresa aragonesa en un proyecto para la potabilización de agua en  varias  comunas de Angola. Esta experiencia, que afrontó lleno de ganas y expectativas, le produjo una gran desilusión, principalmente por la escasa sostenibilidad de la empresa y los sistemas utilizados (piezas de repuesto difíciles de conseguir, tecnología demasiado complicada para el personal a cargo de mantenimiento, falta de formación a éste, etc.). Después de unos meses en Angola volvió a Bilbao, dejó la empresa en la que trabajaba y se puso a buscar formación en tecnologías apropiadas. Así es como, a través de la web, conoció a EMAS.

¿Cómo llegaste a EMAS? ¿Cómo fue el primer contacto?

Les escribí para ver si podían admitirme en un taller que iban a realizar durante el mes de mayo del 2014 en su centro de formación en Bolivia. Este taller está orientado principalmente a gente local, que busca obtener un experiencia y cualificación profesional y a priori yo no cumplía el perfil, pero después de un intercambio de correos y cierto conocimiento mutuo me admitieron. Eso sí, con la condición de que yo no dijese que era ingeniero al resto de compañeros. En Bolivia existe un gran problema de clasismo, y además, Wolfgang había tenido ya problemas con otros universitarios en ocasiones anteriores, porque creían saberlo todo…

¿Qué labores desarrollaste durante la estancia en el centro de formación de EMAS?

Participé en un taller muy práctico, que incluye trabajo duro, a desarrollar al intemperie, durante muchas horas al día; más de 300 horas durante un mes. A través del taller aprendí de forma teórica y práctica las diferentes tecnologías EMAS así como conceptos relacionados con el agua. El planning de trabajo era el siguiente: las mañanas de 6 a 8, las dedicábamos a aprender conceptos teóricos, y estudiar los diferentes elementos que construiríamos durante la parte práctica. Por otro lado, también discutíamos sobre lo que íbamos aprendiendo, cosas positivas y negativas de cada ingenio, sectores a los que afectas con la tecnología (social, económico, político….)

En  la parte práctica, comenzamos primero con pequeñas construcciones (como un cantarito de ferrocemento de 50 litros) o mantenimiento de una aerobomba, para ir familiarizándonos con los materiales y herramientas a utilizar. Posteriormente nos pusimos a crear durante varios días las diferentes partes de nuestras bombas (cada uno hizo una o varias), a la vez que comenzamos a realizar dos perforaciones manuales en la zona de más de 40 metros de profundidad.  Asimismo, en una población cercana con mucha roca, difícil para la perforación manual, construirnos una cisterna subterránea con muy poco cemento y de 5000 litros para la el almacenaje de la recogida de agua de lluvia. Cabe destacar que en el lugar donde construimos la cisterna había tres grifos y ninguno de ellos traía agua, así como 2 sistemas comunales obsoletos construidos en los diferentes mandatos de gobiernos anteriores (se estropeó la bomba de gran coste y ya no había dinero para una nueva…). También realizamos sistemas de calefacción solar, letrinas, duchas y aprendimos a fabricar un golpe de ariete como sistema de elevación de agua así como otras técnicas relacionadas con el regadío.

Construcción de aerobomba en EMAS Bolivia durante la estancia de Jaime

Finalmente después de cenar, hacíamos turnos para aprender/mejorar a soldar con electrodo. Los domingos eran un poco más relajados, 4 ó 5 horas de clase y luego tiempo libre, para rehacer las cosas que hacíamos mal, dar una vuelta por la orilla del lago Titicaca o regar los árboles plantados en la colina que durante los últimos años habían contribuido a retener el agua para que filtrase y aumentase la capacidad de agua de cada pozo.

¿Qué es lo que más destacarías de la labor de EMAS?

Respecto al taller, que es algo muy práctico bajo la modalidad de aprender haciendo. Y por otro lado que te enseñar a pensar, a cuestionarte lo que haces y creer en ello. Todo bajo una gran base teórica y experimental de más de 30 años en más de 3 continentes.

¿Supuso un gran aprendizaje tu estancia?

Es un taller que me ha enriquecido muchísimo, tanto en el aspecto técnico como en el social. Aspecto técnico que en el caso de EMAS depende de lo social. En lo social aprendí mucho con Eloy y con mis compañeros, tener la posibilidad de convivir durante 1 mes, estando 24 horas al día con ellos, dio para mucha convivencia y muchas conversaciones. Después de todo ello tengo claro que hay que adaptar la tecnología a la sociedad y no al revés.
¿El enfoque que se le da allá al trabajo en qué medida es diferente al de tus estudios previos de ingeniería?

El enfoque que tiene EMAS es que sea sostenible en todos los aspectos posibles, eso quiere decir barato, fácil de construir por casi cualquier persona (no se necesita grandes habilidades, ni conocimientos teóricos), utilización de materiales fácil de conseguir, a poder ser reutilizar viejos, y finalmente que requiera muy poco mantenimiento. La prueba es por ejemplo las bombas de coste 20 euros (aprox y 12 m de profundidad) y que llevan más de 30 años funcionando con apenas mantenimiento. Los estudios de ingeniería, podrían ayudar a desarrollar tecnologías como las descritas anteriormente, pero la mayoría de empresas del mundo occidental no tienen el mismo enfoque que EMAS
¿Crees que este enfoque de la ingeniería es aplicable también en nuestro entorno más cercano?

Creo que  hay varios aspectos y tecnologías de EMAS que se podrían aplicar o adaptar a nuestro entorno. Las tecnologías como las de micro-riego, almacenamiento de agua mediante cisterna o tanques de ferrocemento, fosas sépticas, calefones, etc. serían más fácilmente aplicable a pueblos, caseríos, pequeños núcleos o vecindarios aislados, etc. Estoy seguro que si revisáramos y discutiéramos todas las tecnologías EMAS, encontraríamos maneras de aplicarlas en nuestros pueblos, adaptándolas o modificándolas, o incluso creando nuevos ingenios.

Finalmente y para concluir, me gustaría destacar esto que me escribió Wolfgang en un correo que me mandó hace unas semanas:

“Yo creo que lo más importante en este momento es sensibilizar e informar grupos de apoyo pero también instituciones como Ingeniería Sin Fronteras sobre las ventajas del auto-construcción a base de la auto-construcción guiada con capacitación del usuario como también la formación de prestadores de estos servicios a nivel local porque en  los países empobrecidos los modelos comunales (excepto de sistemas por gravedad) han fracasado rotundamente”

Entrevista realizada por Unai Villena