Hacia la soberanía tecnológica: software libre

Afghanistan: inspiring young women

Imagen 1: “Afghanistan: inspiring young women” Fuente: one laptop per child

El conocimiento es cada vez más importante a la hora de mejorar las capacidades de las personas. Si nos fijamos en la evolución que ha tenido la cooperación para el desarrollo, vemos que hemos caminado desde una actividad asistencialista a una filosofía basada en procesos de aprendizaje, donde es importante compartir el conocimiento. La industria también es consciente de ello y, lejos de compartirlo, lo guarda y lo utiliza para su propio beneficio.

En el caso particular de la electrónica, sucede lo mismo. Hay una estanqueidad por parte de las empresas a la hora de dar a conocer el hardware (aparato físico) y el software (conjunto de programas) que manejan, imposibilitando la mejora de los mismos por parte de terceras personas. En contraposición, el movimiento conocimiento abierto reivindica la libertad para acceder a él, usarlo, modificarlo y compartirlo con cualquier propósito (sujeto, a lo sumo, a los requisitos de preservar su autoría y su apertura o licencia).

La filosofía del software libre (1) quiere romper con la opacidad en esta materia, abrir el conocimiento generado por la colectividad y mejorar en la alfabetización digital de las personas. La definición está asociada al movimiento liderado por Richard Stallman y la consecuente fundación en 1985 de la Free Software Foundation, que coloca la libertad de la persona usuaria como propósito ético fundamental. En ocasiones suele confundirse libre con gratis (proviene del término inglés free software), pero en este caso, la libertad tiene que ver con el uso.

¿Qué es software libre?

Imagen 2: ¿Qué es software libre? Fuente: www.flisol.info

Un programa es software libre cuando cumplen con las libertades esenciales (2):

  • La libertad de ejecutar el programa como se desea, con cualquier propósito (libertad 0).
  • La libertad de estudiar cómo funciona el programa y modificarlo, adaptándolo a las propias necesidades (libertad 1).
  • La libertad de redistribuir copias (libertad 2).
  • La libertad de mejorar el programa y hacer públicas esas mejoras, de modo que toda la comunidad se beneficie (libertad3).

Estamos en plena revolución digital y, como viene siendo habitual, no todas disponemos de las mismas opciones a la hora de acceder a la información. Hay una diferencia de capacidades para utilizar las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) de forma eficaz, debido a los distintos niveles de alfabetización o problemas de accesibilidad.

El Índice de Desarrollo de las TIC (IDT) analiza la evolución de las tecnologías de la información y comunicación entre los países. En la Gráfica 1, se puede apreciar la diferencia que hay entre las diferentes regiones. Por ejemplo, Dinamarca, que está en el 1er puesto, tiene un IDT de 8,86, frente a República Centroafricana que está en última posición, con un IDT de 0,96. Y, también es destacable los niveles tan dispares que se encuentran dentro de la misma región.

Ante este panorama tan desigual, el software libre ofrece un campo de posibilidades para disminuir la brecha y democratizar las TIC. Algunas de ellas se resumen a continuación:

Transparencia y gobernabilidad: el depender del software privativo significa perder la soberanía tecnológica. No disponer acceso al código fuente es sinónimo de no tener bajo control todo lo que realiza el programa (falta de transparencia). Además, queda en manos de la empresa el desarrollo y actualización del programa y puede denegar la copia y distribución del mismo a la ciudadanía.

El software libre rompe estas barreras. Al tener acceso al código se puede tener pleno control sobre el programa y realizar las mejoras y actualizaciones que se necesiten en cada caso. Las licencias abiertas que se utilizan facilitan que la población pueda acceder a los programas (gracias al coste cero) y los estándares abiertos mejoran la compatibilidad. Esto supone, directamente, un ahorro económico en las administraciones públicas.

Empoderamiento de la mujer: en palabras de Montserrat Boix (3), fundadora del grupo Mujeres en Red por el Software Libre y no Sexista “el fortalecimiento del trabajo en red y el fomento de una cultura organizacional no jerárquica, características intrínsecas del software libre, han sido estrategia y bandera del movimiento feminista”. Cada día hay más mujeres involucradas en el movimiento del software libre. Un ejemplo de ello son los grupos que se han creado alrededor de diferentes distribuciones de Linux: KDE-Women, Debian-Women, Ubuntu Women, Fedora Women. Además de trabajar porque los programas que se generen contengan un lenguaje inclusivo, reivindican su espacio y llevan el debate feminista a este espacio.

 Gama y medias de valores IDT por región y en comparación con la media mundial, 2013.

Gráfica 1: Gama y medias de valores IDT por región y en comparación con la media mundial, 2013. Fuente: Informe sobre Medición de la Sociedad de la Información. Unión Internacional de Telecomunicaciones

Desarrollo local: el software libre acaba con la dependencia de los monopolios empresariales y con la necesidad de pagar por licencias y restricciones abusivas. Se crea un espacio fértil para crear pequeñas empresas locales (de programación y formación) que ofrecen soluciones a los problemas del entorno. Debido a la filosofía colaborativa se puede llegar a crear un tejido asociativo que mejora las capacidades de la población.

Educación: el disponer de licencias gratuitas y aptas para poder copiar, distribuir y modificar los contenidos hace que la formación en la materia tenga un mayor alcance. La posibilidad de adaptar el código hace que, por ejemplo, un mismo programa se pueda traducir a cualquier idioma y romper la barrera del inglés (u otros idiomas dominantes). De este modo se puede llegar a un número de personas mayor disminuyendo la brecha digital y fomentando la inclusión social.

En pleno siglo XXI las TIC son una herramienta fundamental para el desarrollo de las capacidades. La rápida evolución de las mismas y la incompetencia de los gobiernos limita las oportunidades de la población y pueden crear situaciones de exclusión social. La filosofía del software libre rompe con la hegemonía de las grandes multinacionales, focalizando su objetivo en el desarrollo de las personas. Elimina las barreras creadas por las licencias restrictivas y abre los estándares en beneficio de la sociedad. Debido a su metodología cooperativa, fomenta la escucha, la integración y el crear soluciones acordes a las necesidades locales. Usar software libre es incidencia política. Está en manos de todas crear un entorno fértil para lograr la soberanía tecnológica.

¿cómo actualizarse al software libre?

Imagen 3: ¿cómo actualizarse al software libre? Fuente: elaboración propia.


(*) Colaboración realizada en la revista Ahotsa de la Coordinadora de ONGD de Euskadi: Ahotsa 76

(1) https://es.wikipedia.org/wiki/Software_libre

(2) http://www.gnu.org/philosophy/free-sw.es.html

(3) http://www.mujeresenred.net/spip.php?article886