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Claves para integrar la perspectiva de la Diversidad Sexual y de Género

Para realizar una cooperación transformadora es necesario incorporar la perspectiva de la diversidad sexual y de género, pero no como una suma de ejes transversales que dan puntos en la formulación de los proyectos, sino desde una verdadera mirada interseccional. Bajo esta idea se desarrolló la charla con Fernando Altamira en la que pudimos dialogar sobre cuáles son las claves para incorporar esta mirada en nuestras entidades.

Algunas organizaciones hace tiempo que nos preguntamos cómo hacerlo, cómo incluimos la diversidad sexual y de género en proyectos que abordan otros conflictos, cómo nos revisamos de arriba a abajo para hacer frente a la heteronormatividad que nos atraviesa. Otras entidades, en cambio, son mucho más rígidas con esta temática. Sin embargo, en unas y otras sobrevuelan multitud de excusas en forma de obstáculos que impiden abordar el tema con la urgencia y prioridad que requiere. Bajo el argumento de que hay otras necesidades más importantes, o que la mirada LGTBI puede desviar a nuestra organización de su foco de lucha, se deja de lado esta tarea, obviando que vivimos en un sistema atravesado por una triada de dominación, un modelo de tres cabezas (neoliberal, etnocéntrico y heteronormativo) que necesitamos mirar en toda su complejidad para poder hacerle frente. 

Porque, ¿qué pasa si no incorporamos la diversidad sexual y de género? Podría parecer que no hacerlo significa tomar una postura de neutralidad. Sin embargo, Fernado nos demuestra que no es así, que no incorporar esta perspectiva significa perder la oportunidad de hacer de nuestras organizaciones lugares habitables para todo el mundo; significa otorgarle omnipresencia a la heteronormatividad y dejar fuera todo lo que queda al margen.

Y entonces, la pregunta del millón: ¿cómo lo hacemos? ¿cómo incorporamos la diversidad sexual y de género? Según Fernando, del mismo modo que cuando queremos incorporar la perspectiva de género, haciéndonos las mismas preguntas pero ampliando la mirada a la diversidad de sexualidades, de cuerpos, de identidades…. En primer lugar, sería conveniente pensar qué preguntas nos vamos a hacer para visibilizar todas las opresiones. Por ejemplo, si trabajamos el  derecho humano al agua, ¿Qué vamos a preguntar? ¿A quién le vamos a preguntar? ¿Con quién vamos a hablar? ¿A quién estamos dejando fuera? Si la población con la que trabajamos son familias de estructura «tradicional-normativa» seguramente estemos dejando fuera a aquellas personas que han sido expulsadas de éstas por su orientación sexual.

Por otro lado, más allá de vincularnos con colectivos que tienen la lucha por la diversidad sexoafectiva como su eje central, también tenemos la tarea de apoyar a otras organizaciones que no son LGTBI a que incorporen esta mirada, porque sino podría parecer que el trabajo de incorporar la perspectiva de diversidad sexual y de género recae solamente a los colectivos LGTBI. Como si sólo los colectivos feministas tuvieran que integrar la perspectiva feminista.

Seguiremos caminando, abiertas a nuestra propia transformación.

VIOLACIÓN DE DERECHOS HUMANOS BAJO EL ESTADO DE ALARMA

En El Salvador ha habido más de 700 denuncias de violación de derechos humanos desde que se declaró el Estado de Emergencia

Hace unos días tuvimos la oportunidad de escuchar a Antonio Pacheco, director de ADES, Asociación para el Desarrollos Económico y Social de Santa Marta, en El Salvador, quien nos compartió cómo se está viviendo desde el país la situación de confinamiento debido a la pandemia del COVID-19, subrayando las consecuencias económicas y sociales que están repercutiendo en la población salvadoreña.

A inicios del mes de marzo se decretó el Estado de Emergencia y desde entonces se han identificado más de 700 casos de violación de Derechos Humanos. El caso más extremo es el de las denuncias por violencia machista, que ya alcanzan las 932 desde que se inició el confinamiento. En El Salvador, a dos meses del inicio de Estado de Emergencia, ha habido más muertes por feminicidio que por coronavirus.

En relación a la actividad económica la paralización está teniendo unos efectos muy fuertes. Desde 1823 se ha agudizado cada vez más la influencia que Estados Unidos ejerce no sólo sobre El Salvador, sino sobre muchos otros estados latinoamericanos, imponiendo una manera determinada de hacer las cosas. Por ejemplo, a los gobiernos progresistas del continente, que no están bien vistos por EEUU, se les anula, se les combate o se les niega, sobre todo cuando éstos quieren hacer un uso soberano de los recursos de los que dispone el país. Los casos más extremos son los de Venezuela o Bolivia.

En Centroamérica, bajo el discurso de combatir el narcotráfico y la delincuencia, se controla a los gobiernos para que no actúen en contra de los intereses de las élites estadounidenses. Para ello, se ha establecido una agenda fuerte de explotación de los recursos naturales por parte de las transnacionales. La minería metálica fue la actividad por excelencia por parte de transnacionales americanas, canadienses, australianas y europeas antes de lograr la ley contra este tipo de actividad.

Más de 40 años con estas políticas neoliberales ha implicado que miles de personas hayan sido desplazadas de sus trabajos seguros hacia una actividad informal. Se habla de que entorno a un 80% de la población activa en El Salvador está en la economía informal, lo que significa que tiene que salir cada día a conseguir el sustento de sus familias. Y con el estado de emergencia no lo están pudiendo hacer porque está prohibido salir a la calle.

El gobierno de El Salvador anunció que aportaría un monto de 300$ por familia, una cantidad totalmente insuficiente para suplir las necesidades básicas de una unidad familiar durante los casi 2 meses que llevamos de confinamiento, y aún más en un país donde no hay censo por lo que este dinero no ha llegado a todas las familias, se estima que solo alcanzó al 25% de la población. Cifra muy por debajo de la cantidad de población que subsiste con las actividades informales.

En el ámbito rural las comunidades se enfrentan además a otro tipo de situaciones, por ejemplo, que se suspenda el transporte implica que no pueden ir a las zonas urbanas para proveerse de los recursos básicos para la manutención familiar, para la higiene, para la atención médica o provisiones básicas para enfrentar el confinamiento en el Estado de Emergencia.

Ante esta situación, algunos de los desafíos a los que se enfrenta el país son:

  • El Salvador es una economía dolarizada que perdió la soberanía monetaria, por lo que queda enormemente expuesto a la crisis que probablemente va a enfrentar el dólar estadounidense.
  • En estas crisis siempre hay grupos de poder que tienden a sacar provecho. En este sentido uno de los problemas a los que se enfrenta el país es el aumento del precio de los productos de primera necesidad.
  • El Salvador es un país deteriorado ecológicamente y la actual crisis económica tendrá influencia en esta realidad.
  • Es un país dependiente, en cuanto a que importa una parte muy alta de los alimentos que consume.

Por ello, tal como nos compartió Antonio Pacheco, es fundamental potenciar las organizaciones comunitarias y los liderazgos de mujeres y jóvenes, para que desde las comunidades se conozcan estos retos y se haga frente.

LO IMPOSIBLE SOLO CUESTA UN POCO MÁS

El mundo ha parado. Gira igual que antes, pero nuestra forma de vivir y relacionarnos ha cambiado drásticamente. En estos momentos, nos detenemos de forma breve para haceros participes de los últimos proyectos que estamos llevando acabo desde Ingeniería Sin Fronteras Euskadi para hacer frente a la pandemia en El Salvador.

El 24 de marzo comenzamos a trabajar en un nuevo proyecto. En estas fechas en España el 14% de los infectados era personal sanitario. Por tanto, pasamos de los aplausos a las acciones. En el estado español estaba empezando a ser notable la falta de EPIs, lo que dispararía aún más esta cifra. En este contexto, la Comunidad Maker, una red de 20.000 personas investigadoras, desarrolladoras e ingenieras se activaron en marzo para atender las necesidades de material contra el virus.

Ingeniería Sin Fronteras Cantabria se unió a esta iniciativa Maker fabricando con sus impresoras 3D máscaras y diademas, entre otros para: Valdecilla, Hospital de Liencres, Residencias de ancianos de Piélagos, Centros de Salud de Piélagos y Santander, supermercados y gasolineras. Desde Enxeñería Sen Fronteiras Galicia, se han centrado en el diseño de respiradores tanto en Galicia como en Honduras donde llevan años realizando proyectos de cooperación internacional.

Gracias a ESF Galicia, nos pusimos manos a la obra con el objetivo de reproducir lo que se estaba haciendo en España en El Salvador. El proyecto se ha dividido en 4 fases.

En la primera de ellas, fue la creación de la red. Aprovechamos estas lineas para agradecer a las organizaciones e instituciones que han sido vitales para llevar acabo el proyecto.

Entre ellas mencionar a la Universidad de El Salvador (UES) y en especial al personal del Laboratorio de Fabricación Digital (FIA LAB) de la UES, los que han trabajado en este proyecto desde el primer momento y siguen exprimiendo al máximo sus impresoras 3D. Estas,  junto a Pedro de Ingeniería Sin Fronteras Andalucía ha formado parte del equipo técnico encargado de la fabricación de viseras antisalpicaduras enfocadas para la protección del personal sanitario.

Para la protección del pueblo salvadoreño y reducir el riesgo de contagio entre la población general, se ha creado un equipo formado por Farmamundi y el Foro Nacional de la Salud, que a través de talleres de confección de voluntarias se encargan de la fabricación de mascarillas.

En la segunda fase, se han analizado multitud de proyectos que han sido rediseñados y mejorados tanto para las mascarillas como para las viseras. Junto a esto, se ha estudiado en ambos casos el material a utilizar teniendo en cuenta la disponibilidad del mismo y las especificaciones que permitan la desinfección para su reutilización.

A la fecha de la creación de este artículo, las mascarillas se encuentran en este punto. Se están realizando pruebas en los laboratorios de la UES para poder determinar el protocolo de  desinfección adecuado para ser reutilizadas.

La tercera fase ha consistido en la validación de las viseras ante el Ministerio de Salud de El Salvador. Para esto se realizaron tres pruebas piloto que obtuvieron resultados satisfactorios. Con esto se da el OK para la utilización del material por el personal sanitario, en tiempos de emergencia sanitaria.

Por ultimo, en la cuarta fase y tras haber recibido el visto bueno del Ministerio, se da paso a producir los sistemas de protección. Se han conseguido fabricar y entregar cerca de 500 viseras, que han sido donadas al Hospital Nacional Saldaña, ISSS Amatepec, Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom, entre otros.

UES entregó mascarillas para personal médico de Hospital Saldaña

#VIDEO #TVUESLa Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la UES, a través del Laboratorio de Fabricación Digital de la Escuela de Ingeniería Industrial, entregó 100 mascaras de protección para personal médico que trabaja en el Hospital Saldaña durante la emergencia por el COVID-19

Gepostet von TV UES am Dienstag, 7. April 2020
Fuente: https://www.facebook.com/fialab.ues/

Finalmente, agradecer a todas las personas voluntarias y al equipo que sigue trabajando duro, por que:

LO IMPOSIBLE SOLO CUESTA UN POCO MÁS

Entrega de material y formación al personal sanitario
Entrega de material