SOLIDARIDAD INTERNACIONAL

Artículo escrito por Jone M. Arana.

En la tercera sesión del seminario sobre Desarrollo, Cooperación y Tecnologías para el Desarrollo Humano, reflexionamos sobre los diferentes significados e implicaciones de la palabra Solidaridad, un concepto que se puede analizar desde distintas perspectivas, y que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo.

Algunas de las palabras relacionadas con este concepto son empatía, humanidad, amistad, unión, ayuda, ideas todas ellas que implican un alto componente emocional.

Durante la sesión, se nos muestran diferentes ejemplos de solidaridad que se han producido a lo largo del tiempo.

En algunas ocasiones, la solidaridad se da de manera unidireccional, como en el caso de la organización de un banco de alimentos, donde las personas que los reciben mantienen una actitud pasiva, es decir, reciben la ayuda pero no realizan ninguna acción para cambiar su situación. No se ahonda en la causa del problema, en las circunstancias que provocan que incluso un país con abundantes recursos cuente con población que no tiene acceso a ellos.

A través de otros ejemplos de solidaridad, se nos exponen otros contextos donde las personas que sufren una determinada circunstancia, se organizan en plataformas de denuncia, reivindican sus problemas y toman acciones concretas para solucionarlos. Éste sería el caso de las sufragistas, que en un determinado momento fueron conscientes de su situación y reivindicaron sus derechos.

Una vez analizados varios ejemplos que han tenido lugar en el pasado, llegamos a la conclusión de que la solidaridad debe ser una acción que no sólo se centre en ayudar a un colectivo que se encuentra en una situación complicada o desfavorecida; esta circunstancia es solamente el síntoma o la consecuencia de un problema concreto, deberemos de analizarlo de manera más profunda para conocer el origen, e intentar encontrar una solución más consciente y real.

La solidaridad debe configurarse como algo más que un parche para paliar una situación, debe intentar solucionar el problema desde el origen que lo provoca.

Con este enfoque, podremos afrontar de una manera más efectiva los retos que se nos presenten en el futuro, tales como las crisis de refugiados, la creciente desigualdad entre ricos y pobres, y el cuidado del medio ambiente.

Apuntes sobre metodología cuantitativa en investigación feminista

Las metodologías de investigación feminista nos invitan a repensar las formas mismas de producir conocimiento, cuestionando los métodos con los que éste se construye. Son metodologías que nacen para poner en cuestión la neutralidad y el carácter racional de los saberes hegemónicos, evitando así caer en la falsa objetividad y universalidad de la que suele vestirse la ciencia.

En el Cuaderno de Trabajo Camino hacia la transformación social: Trabajos Fin de Grado y Trabajos Fin de Máster como herramienta de cambio” ya se apuntaban algunas pistas sobre cómo diseñar investigaciones desde perspectivas feministas. Asimismo, se señalaba la urgencia de clarificar la importancia de su uso, así como la idoneidad de generar espacios donde formarnos y familiarizarnos con estas herramientas y procesos. Así que nos hemos puesto a ello…

Retomando esa necesidad formativa, os queremos invitar a nuestra próxima sesión. Marta Luxán, profesora de la UPV/EHU y miembra de la Comisión Académica del Máster de Estudios Feministas y de Género, facilitará una sesión de reflexión práctica y teórica sobre la inclusión de enfoques feministas en las técnicas cuantitativas de investigación.

La sesión se realizará por videoconferencia a través de la plataforma Jitsi. Para reservar tu plaza (habrá aforo limitado), escríbenos a hezkuntza (arroba) euskadi.isf.es. ¡Anímate y nos vemos por las redes!

Sesión: Apuntes sobre metodología cuantitativa en investigación feminista

Imparte: Marta Luxán

Fecha: 21 de octubre de 2020, miércoles

Hora: 18:00-20:00 (hora central europea, UTC+02)

Lugar: Sala de Jitsi (te informamos por correo, previa inscripción)

Idioma: Castellano

Pobreza y desigualdad

Artículo escrito por Adriana Serras Malillos.

El viernes 2 de octubre tuvimos como ponente invitado a Alfonso Dubois, quien habló sobre la pobreza y la desigualdad. A primera vista, pueden parecer conceptos sencillos y de significado universal. Podría pensarse que pobre es aquella persona que no tiene dinero y que la desigualdad es la diferencia entre las personas de una misma sociedad en cuanto a su poder adquisitivo. Son, sin embargo, definiciones válidas pero incompletas. A nivel socio-político, la identificación y descripción de un problema debería servir para diseñar soluciones.

Actualmente, el primer objetivo de desarrollo sostenible definido en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo es el fin de la pobreza. De acuerdo con los datos aportados por la organización, en 2015 eran 736 millones de personas las que vivían con menos de 1,9 $ al día. Sin embargo, más allá de este umbral, se acepta que la pobreza es un término relativo y multidimensional puesto que una persona con los mismos recursos básicos es capaz de acceder a servicios y oportunidades distintas en función del contexto en el que se encuentre. Amartya Sen, en esta misma línea de pensamiento, considera el bienestar como criterio y afirma que una persona puede considerarse pobre cuando no puede hacer lo que tiene derecho a hacer o cuando no tiene la capacidad para avanzar y ser ella misma.

La definición de pobreza es una catalogación realizada por la sección de la sociedad que mejores condiciones de vida disfruta. Sin embargo, y con el objetivo de dar solución a esta cuestión, existen definiciones más específicas de las diversas formas en las que se manifiesta en las sociedades (pobreza infantil, pobreza energética…). No obstante, más allá de las definiciones, es el análisis de las causas de la pobreza lo que permite tomar acciones efectivas.

Por último, hemos de mencionar que la desigualdad también genera nuevas formas de pobreza al implicar la exclusión de los individuos de las esferas de decisión. De acuerdo con los datos incluidos en la pirámide de la riqueza mundial del 2019 el 10% de la población dispone del 82 % de la riqueza. La percepción de lo que se considera desigualdad en términos salariales puede variar en función del contexto socio-cultural. Por ejemplo, las empresas cooperativas aceptan una diferencia máxima entre el salario mínimo y máximo de 1 a 3. Es notorio que la influencia del sistema económico y político existente tiene un impacto directo en la potenciación de la desigualdad. Este es el caso de la Unión Europea donde la implementación del neoliberalismo en la década de los 90 favoreció el progresivo aumento de la desigualdad.

En la esfera personal, la definición de pobreza, lejos de ser una abstracción, influye en nuestros actos cotidianos. Por ejemplo, llevo más de un año saludando al hombre que pide dinero en la puerta del Eroski. Al principio le dejaba alguna moneda, pero con el paso del tiempo dejé de hacerlo. Pensé que esa no podía ser la forma de solucionar su situación. Pero, ¿quién solucionará su problema? ¿La administración? ¿La gente de a pie? ¿Él mismo? No puedo llegar a saber a ciencia cierta  quién le sacará de sus dificultades. Y si me empiezo a involucrar, ¿hasta qué punto quiero dejar que la cuestión de la pobreza trastoque mi vida? Puedo darle a un pobre dos euros todos los días, pero ¿y 20? ¿Puedo darle puntualmente 200? ¿Y 2000? Me puedo privar de cosas, claro está. Me digo que no soy rica, pero tampoco soy pobre, lo que me sume en un dilema. Sé que hay gente humilde que se ha llevado a un pobre – a veces con su familia – a su casa ¿lo haría yo?

La pobreza, salvo la extrema, es un término relativo, comparativo. Así mismo, la caridad, la solidaridad y la involucración a favor del pobre también lo son. En fin, llego a casa con dos euros egoístas en mi bolsillo, me siento y leo el poema Refugio Nocturno de Bertolt Brecht. Mi confusión es total. 

¿Qué es el desarrollo?

Artículo escrito por Claudia García Ascacibar

¿Qué es el desarrollo? ¿Qué factores se asocian con el desarrollo de un individuo en una sociedad? Para contestar a estas dos preguntas debemos entender el contexto en el que nos encontramos. Pues como bien nos ha explicado hoy Iker Zirion Landaluze todo depende de las gafas con las que se mire. Para responder a estas preguntas hemos ido atrás en el tiempo, a la Segunda Guerra Mundial exactamente, en la cual el desarrollo estaba unido al poder económico. 

Tras la masacre que generó esta guerra la solución que encuentran las potencias para “ayudar” a los países es a través de planes para reiniciar la economía. Aunque esto suene positivo, la creación de infraestructuras y metrópolis solo genera una mayor brecha en la escalera entre las grandes potencias y el resto. Pues bien, eso es lo que no se nos cuenta, que pese a que sigamos gastando e invirtiendo la distancia será la misma pues realmente no hay una escalera. 

El tiempo pasa y con él, nuevos pensamientos nacen y el término desarrollo se empezará a ligar con la salud y la educación. En este camino la mujer seguirá sin entrar en el término de desarrollo puesto que su función será la de la producción y los cuidados.

 Allá por los noventa aparecerán nuevos términos más fieles con la realidad del momento cómo es el Índice de Desigualdad de Género que nos hará entender mejor las diferencias en la distribución de los logros entre los hombres y las mujeres. Si bien es cierto que muestra datos que no se habían reflejado antes, otros quedan algo difusos y pasan inadvertidos. El techo de cristal que las mujeres hoy en día sufren y sufrimos no queda reflejado pues en España en pleno siglo XXI las mujeres seguimos ganando un 22% menos que los hombres por un mismo trabajo. Sin olvidarnos que hoy en día pese a las mejoras en el permiso de paternidad en pro de la conciliación, son las mujeres las que posponen su maternidad por miedo a tener que renunciar a su carrera profesional.

 No podremos hablar de equidad de género hasta que las visitas al dentista de los niños, hacer la lavadora, limpiar los platos, hacer la compra y el resto de las tareas sean de ambas partes. Las estadísticas no son muy alentadoras pues en nuestro país el tiempo que dedicamos las mujeres en estas prácticas es de dos horas y media al día. 

Todo no serán críticas pues la sociedad avanza y con ella aparecerán nuevos temas para definir el desarrollo como es la sostenibilidad ambiental, los derechos humanos y la igualdad de género. Entre las propuestas cabe destacar el concepto indígena Buen Vivir. Plantea un modelo basado en las cosmovisiones basado en el bien común poniendo la vida en el centro. Finalmente, todas estas teorías nos hacen reflexionar en el poder de las personas para cambiar las ideologías de una sociedad. Pues bien, no podremos de manera individual decidir el devenir de toda una generación, pero sí tenemos poder de decisión sobre él. Esto nos lleva a la responsabilidad social individual y en nuestro poder de decisión. Pues no es solo qué compramos si no de que está compuesto, a quién compramos, cuánto, de dónde proviene y con qué fin. 

Ahora, cuando vayas a consumir, recuerda, que tu incides en  la historia, consume consciente.

XXI Seminario sobre Desarrollo, Cooperación y Tecnologías para el Desarrollo Humano.

Ya es septiembre y como cada año volvemos a organizar el seminario sobre Desarrollo, Cooperación y Tecnologías para el Desarrollo Humano.

A través de las diferentes sesiones, el planteamiento del seminario es brindar elementos básicos sobre el Desarrollo Humano y la Cooperación al Desarrollo, y generar una conciencia crítica sobre el panorama de desigualdades existentes, incluida la desigualdad de género y las problemáticas tanto en los países del llamado Sur Global como el Norte Global.

Para todo ello participarán ponentes representantes de entidades de la sociedad civil y de la Cooperación de Bizkaia, que plantean sesiones con metodologías participativas y de debate, que visibilicen el enfoque de género y que incluyan material complementario que sirva para profundizar en los temas planteados.

El curso está dirigido a personas de cualquier formación interesadas en adquirir conocimientos básicos relacionados con la cooperación al desarrollo, e incluirá sesiones de especial interés para estudiantes de carreras científicas que pretendan realizar su Trabajo Fin de Grado en ámbitos vinculados a la Transformación Social.

La edición XXI se llevará a cabo en formato semipresencial durante el último trimestre de este año 2020, del 2 de octubre al 11 de diciembre, durante las tardes de todos los viernes. Además de estas sesiones, se realizarán dos salidas para ahondar en los temas trabajados durante las jornadas.

Para más información puedes visitar la página web del seminario:

https://euskadi.isf.es/seminario-isf-2020/#tab-id-1

Educación Popular en tiempos de pandemia: más necesaria que nunca

¿Educación Popular en tiempos de videoconferencia? ¿Una sesión de Educación Popular en un formato tan frío e impersonal como el virtual? Las alarmas se encienden. Hay algo en las propuestas metodológicas de los últimos meses que se alejan de nuestras ideas previas en torno a la Educación Popular. Fruto de las incertidumbres a las que nos enfrentamos las que estamos en el ámbito educativo, nos lanzamos a convocar una sesión en la que realizarnos la siguiente pregunta: ¿se puede hacer Educación Popular en tiempos de Zoom y confinamiento masivo? 

Para empezar, la manera de responder a esa pregunta dependerá de la concepción de Educación Popular desde la que trabajemos. Desde nuestro punto de vista, apostamos por la que entiende la Educación Popular como una corriente de pensamiento y acción dentro de las ciencias sociales, una construcción colectiva y permanente, es dialéctica y participativa y se basa en la complementariedad de saberes. Supone una visión que va mucho más allá de pensar exclusivamente en técnicas didácticas o los espacios de educación no formal para adultos.

Frente al positivismo científico, la Educación Popular cuestiona la neutralidad de las propuestas pedagógicas. Va más allá de ser una teoría del conocimiento y apuesta por construir poder popular.  

Desde esta visión, la Educación Popular no sólo se presenta como un paradigma posible sino totalmente necesario y urgente en tiempos de pandemia global. En un contexto tan confuso y con tantos elementos nuevos por analizar, poder realizarlo desde un espíritu crítico y aprovechando el poder de la construcción colectiva resulta una tarea necesaria. Y todo ello a pesar de que los espacios virtuales de los que ahora disponemos nos ofrezcan la posibilidad de participación horizontal, acercamiento emocional o trabajo desde el cuerpo a los que solemos tender desde la óptica de la Educación Popular. 

Ahora que comenzamos a reencontrarnos, la Educación Popular tiene varios retos por delante. Por un lado, el reto de recuperar las sensaciones y sentimientos que tuvimos durante la pandemia: parece que “todo ha pasado” y se nos ha olvidado qué significa estar en confinamiento y las experiencias vividas.  Cómo recuperar sentimientos y sensaciones que venían al estar confinadas, reprocesarlas y hacerlas colectivas, para politizarlas y generar propuestas de acción que conduzcan a la construcción de poder popular. Por otro lado, el reto de la articulación: entendida como, la convergencia entre la academia, los movimientos sociales, lo institucional y la gente no articulada, así como la apuesta por el sostenimiento en el tiempo las respuestas colectivas que se han dado durante los últimos meses. Y de nuevo, aparece de la interseccionalidad: ¿cómo atender a todos los ejes de opresión/privilegio que nos atraviesan? El confinamiento nos ha brindado nuevos ejemplos: no afecta a todas por igual. No es lo mismo estar en ERTE que quedarse sin ingresos porque se estaba en el sector de la economía informal, no es lo mismo un confinamiento en un baserri que en un piso de 20 metro cuadrados, etc.

Y así, durante dos horas pudimos leer la realidad desde la suma de nuestras múltiples miradas, desahogarnos, perdernos y, a veces, encontrarnos. Durante dos horas, nos lanzamos a hacer esa pedagogía en la que creemos, Educación Popular. 

Apuntes para un acercamiento social

Frente al llamado “distanciamiento social”,  la fuerza de las respuestas colectivas. El pasado mes de junio os convocamos a un espacio de diálogo en el que pudimos constatar la importancia de los movimientos comarcales y de barrio para afianzar nuestra realidad de interdependencia y hacer frente a las múltiples emergencias que vivimos. Mercè Cortina (especialista en movimientos sociales e identidad barrial), Fernando Fantova (Sanfran Auzo Sarea) y Mati Iturralde (Zuia, ElkarZainduz) nos ayudaron a ir desgranando algunas de las dinámicas grupales que se han dado para la generación de comunidad en un contexto tan difícil como el que hemos pasado. 

Empezamos nombrando tres de las grandes tensiones que se han re-activado en estos tiempos de pandemia global. Por un lado, la tensión entre egoísmo y solidaridad, donde el miedo al otro, a la otra, podía ser superado por redes de solidaridad que enfrentaban el individualismo. Por otro lado, la tensión entre lo económico y lo social: una trampa que oculta la gran relación que las une y la importancia de generar alternativas colectivas que enfrenten los retos de ambas dimensiones. Y por último, el totalitarismo, frente al empoderamiento ciudadano: en unos tiempos donde hemos experimentado los mayores niveles de control y vigilancia, la solidaridad ha salido a flote. Tres frentes de batalla en los que el barrio, como forma político social, ha jugado un papel fundamental.

Y justo de este hecho nos habla la experiencia de Sanfran Auzo Sarea. Aquel grupo de whatsap de no más de 30 personas en los primeros días de confinamiento, hoy se constituye como una red de más de 100 personas que sigue construyendo un barrio más humano más allá del estado de alarma. Desde sus inicios, la red ha aglutinado prácticas diversas que han ido desde el apoyo en la realización de compras, a la defensa del centro de salud del barrio,o la generación de un bono en el comercio local para que personas con dificultades puedan cubrir parte de sus necesidades…

Casi desde las antípodas sociológicas, el caso de Zuia nos habla de un territorio en el que todo el mundo se conoce, lo cual no impide que surjan otras problemáticas precisamente ligadas a este hecho. Frente a un sistema sanitario y de intervención social rígidos, unas cuantas personas pensaron que había que crear una red, hacerse visibles en un entorno rural en el que muchas veces permanecen ocultas. En su proceso, los medios de comunicación colectivos locales han sido fundamentales, propiciando espacios de relación y reflexión para un conocimiento más profundo del pueblo y sus habitantes. Como señalaba Mati Iturralde, para que no se patologicen los miedos y preocupaciones es importante salir de lo individual y abordarlas de forma colectiva. 

Dos horas de diálogo en torno a unas redes que han sido y son un agente de transformación, demostrando que el acercamiento social, con sus dificultades y limitaciones, es la llave que nos lleva al reconocimiento de nuestra interdepencia. 

¿Quién defiende a quien defiende?

Tras realizar varios encuentros en los que pudimos conocer de primera mano la labor de defensoras del territorio y de los Derechos Humanos, nos queríamos preguntar por los mecanismos y redes de solidaridad que se activan para la protección de estas defensoras. ¿De qué forma operan? ¿Hasta qué punto están resultando adecuados? Muchas de las defensoras hacen frente a formas de violencia por motivos de género, como violencia sexual y amenazas, hostigamiento y campañas de difamación vinculadas a su condición de mujer. Ante esta situación, nos planteamos: ¿qué papel podemos desempeñar las entidades del Norte Global para dar apoyo en la defensa en la conflictividad?

Fernando Armendáriz, activista de derechos humanos de Protection International, nos comparte algunas de las claves que es importante considerar. Defender Derechos Humanos significa enfrentarse a poderes económicos, supone una lucha permanente contra todos los tentáculos que emanan del extractivismo. Se trata de una actividad de alto riesgo que, en el caso de las mujeres, cuenta con un extra de vulnerabilidad al no verse siempre acompañadas en su lucha por sus comunidades. En este contexto, Protection International propone un acompañamiento que fortalezca lo comunitario e incida en el ámbito internacional, pasar de los mecanismos de protección a las políticas públicas.

Al abrir el diálogo entre las asistentes, escuchamos testimonios desde distintas posiciones, desde defensoras que se han visto obligadas a alejarse de sus territorios por las amenazas recibidas, a activistas del Norte global que siguen repensando su forma de posicionarse en el tablero global de la solidaridad internacional. En este sentido, se incide en la importancia de revisar los privilegios desde los que partimos para poder hacer un acompañamiento adecuado a las personas que están en primera línea poniendo su cuerpo. Todavía nos queda mucho camino por recorrer en ese sentido.

Dinámicas que se han visto complejizadas ante una pandemia global por la que muchos Estados han encontrado la excusa perfecta para suspender muchas medidas de protección. Si aplicamos una perspectiva feminista, ligada a necesidades psicoafectivas, justo en momentos como el actual es más importante que nunca fortalecer las medidas de acompañamiento, apoyar en el sostenimiento emocional de defensores y defensoras, yprepararnos para el nuevo embate que se acerca ante una mayor privatización de los bienes comunes.

A más agresiones, más lucha y resistencia. Pero también, no nos olvidemos, más y mejor acompañamiento.

Educación Popular en tiempos de pandemia: desafíos y oportunidades

La crisis mundial producida por la pandemia del Covid-19 profundiza la crisis sistémica (ecológica, social, económica, política, de cuidados, etc.) que vivimos desde hace décadas. Los cambios que estamos viviendo en todas las esferas de nuestras vidas, nos brindan oportunidades y nos enfrentan a múltiples desafíos. Entre ellos, impulsar desde diferentes ámbitos el desmonte de estructuras, prácticas, subjetividades e inercias capitalistas, patriarcales, racistas, coloniales, extractivistas, individualistas, etc.

Ante esta situación, la Educación Popular tiene mucho que aportar en la construcción de otros caminos para transitar hacia otros modelos de sociedad y de vida. Sus aportes no se limitan al ámbito de la pedagogía, también se vinculan a la construcción de conocimiento desde la práctica, y a los procesos de organización y participación popular que están en la base de las resistencias y las alternativas al modelo imperante que está dando señales de colapso cada vez más claras. Para dialogar colectivamente sobre el papel de la Educación Popular en el contexto actual, os invitamos a la próxima sesión de la Escuela de Activistas dinamizada por Beatriz Casado, investigadora militante, antropóloga y enfermera. 

A la espera de poder recuperar nuestras sesiones presenciales, seguimos optando por una videoconferencia a través de la plataforma jitsi. Para reservar tu plaza (habrá aforo limitado) y que te informemos de cómo poder disfrutar de esta sesión, escríbenos a hezkuntza (arroba) euskadi.isf.es. ¡Anímate y nos vemos (de forma segura) por las redes!

Sesión: Educación Popular en tiempos de pandemia: desafíos y oportunidades

Imparte: Beatriz Casado Baides

Fecha: 25 de junio de 2020, jueves

Hora: 10:00-12:00 (GMT + 2)

Lugar: sala de Jitsi (te informamos por correo, previa inscripción)

Idioma: castellano

Estereotipos de género en ciencia y tecnología

Hagamos un ejercicio de sinceridad, ¿qué es lo primero que nos viene a la mente cuando hablamos de una persona matemática o científica? Esta misma pregunta les hicieron a niños y niñas en dos épocas diferentes, para que plasmasen en un dibujo la idea que tenían de las personas que se dedican al mundo de la ciencia y la tecnología. Aunque los resultados fuesen más positivos en el segundo estudio, en ambos casos, la cantidad de mujeres que se reflejaban en los dibujos era mayor cuando los dibujaban niños y niñas menores de 6 años, y eran en la gran mayoría, las niñas quienes las dibujaban. Cabe destacar que en la mayoría de dibujos, aparte de ser hombres los protagonistas, eran blancos, vestían batas blancas y llevaban gafas.

Como venimos diciendo durante años, son los estereotipos de género los que hacen que las niñas desde muy pequeñas se dejen de interesar por la ciencia y la tecnología. En 2015 se hizo un estudio donde se diferenció entre dos tipos de estereotipos: los explícitos y los implícitos. Los explícitos están relacionados con las percepciones y creencias conscientes, mientras que los implícitos son más profundos, inconscientes pero potentes en su influencia sobre la conducta. Estos segundos son los peores de eliminar porque no los reconocemos, nos molesta que nos los señalen; la interpelación nos duele, y eso evita el cambio en la persona.

Marta Macho subrayó la importancia de que las mujeres estén en el mundo científico, y en igualdad de condiciones que los hombres, ya que sin ellas, gran parte de la realidad se pierde, y la vida y la salud de las personas empeora. Este hecho se ve reflejado en que la persona estándar en los prototipos de fabricación de vehículos o en medicina es un hombre de 80 kg. Ese modelo, al ser un reflejo falso de la sociedad, tiene consecuencias negativas para las personas que no lo cubren. Por eso es importante no alimentar los estereotipos e incidir en su eliminación desde la niñez, no haciendo creerles por ejemplo en que los niños son geniales por naturaleza y que las niñas  solo siendo trabajadoras van a poder conseguir lo mismo que ellos, como se ve el la conocida saga de Harry Potter con los personajes de Harry y Hermione.

Si no tuvisteis la oportunidad de acudir a la sesión, podéis verla aquí.