Trabajo final de Claudia Garcia Ascacibar

El presente cartel tiene como objetivo plasmar lo aprendido durante el curso acerca de la Educación para la Transformación Social (EpTS) además de otros temas como el feminismo y la diversidad sexual. Para este cartel me he inspirado en la educación popular. La construcción colectiva del conocimiento, vinculada a sus preocupaciones, temas actuales, construyendo un conocimiento grupal en la que se rescatan saberes o experiencias previas.

El presente cartel se ubica en la ciudad de San- Sebastián en la que convive la naturaleza (los montes de Oiartzun de fondo, el mar de la Zurriola) con la ciudad (el barrio Txomin y algunas calles de Loiola con sus famosos grafitis). El objetivo del trabajo ha sido mostrar que la educación va más allá de la educación formal al poner en valor otras metodologías, dinámicas y formatos, más influyentes y enriquecedores. En este barrio ficticio de San-Sebastián confluyen diferentes saberes:

-Aprender a leer escuchando a otras personas más mayores a hacerlo.

-Conocer del mundo de la mitología a través del conocimiento de las personas más adultas.

-Una educación universal accesible en la que hay espacios en la propia calle para leer libros.

-Rescatar saberes tradicionales para nuestra subsistencia como es la pesca, el tejer o la huerta. -Se entrelazan diferentes ciencias que confluyen cómo es la alimentación y la química.

-El debate en el que a través de la escucha de diferentes personas se llegan a conclusiones basadas en la horizontalidad.

-El deporte como herramienta para aprender valores como son la resiliencia, el compañerismo o el respeto. -Al igual que hizo Paulo Freire el padre de la educación popular: trabajar con las personas de los márgenes con herramientas para transformar su situación de opresión cómo puede ser el arte callejero, la música o la danza.

En este cartel quedan fuera toda clase de marginaciones o exclusiones donde no hay cabida para la heteronormatividad. Por ello, hay algunos hombres que desempeñan roles de cuidado y mujeres que cortan árboles y se dedican a trabajos físicos. Profesiones masculinizadas o feminizadas quedan fuera de esta imagen donde podemos ver mujeres investigadoras, científicas o astrónomas.

Fuera de toda discriminación por aspectos como el sexo, la raza, la identidad de género y la orientación sexual al ser estos aspectos fundamentales de la identidad humana, los habitantes de este barrio confluyen libres y sin prejuicios. Por último al dejar el antropocentrismo a un lado y poner a la naturaleza en el centro de la vida esta les devuelve gratitud y les vuelve a conectar más que nunca haciéndoles parte de algo mucho más grande.

Puede parecer una utopia, pero como decía Lao Tse “Un camino de mil millas comienza con un primer paso.”¿Quizás.. sea este?